1508-xm2-ro-252

Composición Genética de Iberia al final del Bronce (II) – Lenguas

Toda investigación histórica debe interesarse necesariamente por el lenguaje

(Giro Lingüístico)

Advertencia: si estos temas te interesan, te recomiendo que comiences por la primera parte del artículo, donde encontrarás introducción y traza genética:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2016/10/08/composicion-genetica-de-iberia-al-final-del-bronce-i-clanes/

Traza lingüística, hipótesis

Voy a repasar mi tabla de “Pueblos de Iberia Mítica”, pero una vez que he recorrido los clanes genéticos maternos y paternos, voy a fijarme ahora en las lenguas o familias lingüísticas que se conoce que se hablaban en cada lugar en cada momento, o que se supone con alta o con alguna probabilidad, intentando rellenar los huecos para lo que aplicaré como siempre la “navaja de Ockham” (En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable). Al final del estudio procuraré dar coherencia y homogeneizar todos los datos.

Inciso: He de decir, que mi observación e intuición parecen decirme que la difusión e imposición de las lenguas van asociadas a los clanes paternos y no a los maternos, al menos desde el Neolítico. Recordemos que la distribución de los clanes maternos es mucho más homogénea, al menos en Europa, que la de los paternos, que establecen hegemonías claras por regiones. Sin duda había migración, mezcla e intercambio matrimonial en todos los milenios que estamos estudiando, desde el Paleolítico a la Edad del Bronce. No obstante, esas diferencias en la distribución me hacen pensar que eran las mujeres las que se integraban normalmente en el clan (y esta vez dicho en el sentido habitual de la palabra) de su marido, asumiendo su lengua y demás costumbres y no al revés. A su vez las sociedades patriarcales parecen imponer su lengua a las matriarcales (indoeuropeos a antiguos europeos). Y dentro de las patriarcales las militar, tecnológica y culturalmente superiores (latín sobre las lenguas celtas), aunque hay casos en que la lengua del “vencido” prevalece, cuando su cultura es abrumadoramente superior a la del vencedor, que lo que desea es integrarse en ella (griego en el Imperio Romano de Oriente, latín en Hispania y Galia frente a germánico antiguo). Advierto que todo este inciso son elucubraciones mías, seguro que antropólogos, historiadores, psicólogos, lingüistas… Pueden corregirme, lo cual agradecería mucho porque quiero saber cómo funciona todo esto.

Veamos:

pueblos-de-iberia-mitica

 

 

 

Paleolítico

16.000 a.C. hombres blancos en Europa, norte de África y Oriente Próximo hablan la lengua boreal, que es una definición conceptual para referirse a la raíz común para todas las lenguas actuales habladas en el norte de Asia, Europa y el norte de África, es decir para las pertenecientes a las familias indoeuropea, afroasiática, ugrio-finesa, turca y otras, incluyendo al euskera. En realidad la existencia de esta lengua hipotética se ubica entre y 13.000-8.000 a.C., durante los últimos milenios de condiciones de glaciación, pero sus ancestros paleolíticos que vivieron en unas condiciones que se mantuvieron prácticamente sin cambios, no podían hablar otra cosa que la antecesora de esta lengua. Los antepasados de todos los clanes maternos y paternos descritos para Iberia hablarían pues, esta lengua, excepto tal vez el haplogrupo E, que en 50.000 a.C. estaba localizado en Sudán y es el único africano, aunque tampoco puedo asegurarlo.

nomada_altamira1_20g

13.000 a.C. pueblos recolectores en África nororiental (el haplogrupo E y tal vez ya E1b debería corresponder o formar parte de ellos) hablan proto-afroasiático.

9.580 a.C. origen mítico de La Atlántida entre Iberia y el Atlas. Como ya he comentado antes, en la zona del Estrecho solo podría tratarse del clan paterno R1b, junto con las úrsulas, helenas, taras… Gentes de las que sólo es posible afirmar que hablaran la lengua boreal o una de sus derivadas (proto-euskera, proto-afroasiático, proto-indoeuropeo…). También he dicho que los E1b1b, los cuales hablarían proto-afroasiático, en todo caso una derivada de la boreal ya habrían alcanzado la zona, pudiendo formar parte del pueblo mítico atlante. Sencillamente, la lengua de los míticos fundadores de la Atlántida, o siendo más pragmáticos, de los habitantes de la zona del Estrecho por aquel entonces, era la boreal o uno o más de sus dialectos.

Neolítico

8.000 a.C. la cultura Capsiana (marcador materno U6b atlante explicado en la primera parte) se difunde desde Marruecos hacia el noroeste de Iberia, llevando su lengua proto-bereber. Pueblos cazadores, las helenas (y veldas en menor medida) junto con los R1b repueblan Europa occidental desde el norte de la Península y el sur de Francia, hablaban una lengua de la familia boreal, que al ser los citados clanes materno y paterno “campeones” entre los vascos, me atrevo a llamar proto-euskera. Los pueblos cazadores de Europa central, también R1b, hablaban una lengua de la familia boreal que no debía de ser muy lejana del citado proto-euskera. Los indoeuropeos en el Cáucaso y al norte del Mar Negro, hablan proto-indoeuropeo. Tenemos por tanto, al fin de la Glaciación de Würm en Iberia una situación en que se hablan lenguas boreales, algo que podríamos llamar proto-euskera en todo el territorio y sobre todo en la frontera de la glaciación, al norte y la presencia ya del proto-bereber en el noroeste y pienso que en el área del Estrecho, que es de donde partía. Téngase en cuenta que estos pueblos paleolíticos, eran nómadas, de tradición más recolectora los capsianos y puramente cazadora los cantábrico – pirenaicos; pero en las áreas donde coincidiesen, es normal que las tribus hablasen distintas lenguas según su origen. Como proto-bereber y proto-euskera venían de un tronco común, boreal, es muy fácil que tribus con poblaciones mixtas (matrimonios…) acabasen teniendo por base una de las lenguas pero incorporando palabras y expresiones de la otra ¿qué pensáis?

7.000 a.C. los campesinos líbico-bereber-canarios (haplogrupos paterno E1b y materno U6a) irrumpen en Sicilia, Creta, Francia, Iberia, Italia y Canarias, también hablan proto-bereber. Este es un hito a mi entender importante y complejo desde el punto de vista lingüístico y poblacional. En anteriores artículos y versiones de mi tabla de pueblos de Iberia, llamaba a este pueblo llegado desde el Sáhara protoibérico, también porque lo había visto designado como tal en alguna fuente acreditada. Lo cual conduciría fácilmente a la idea errónea de que el futuro pueblo y cultura ibérica del primer milenio a.C. (franja mediterránea, plenamente participante del mundo mediterráneo de aquel entonces) sería de origen norteafricano. Y en parte lo era, pero no sólo, de hecho lo eran en mayor proporción los considerados celtas del oeste y sobre todo del noroeste. Otro tanto habría que decir de la lengua ibérica (veremos sorpresas más adelante). La única situación que puedo formular con los datos que tengo para este milenio sería la siguiente: Los campesinos líbico-bereber-canarios (E1b) junto con los cazadores autóctonos (R1b) forman el pueblo proto-ibérico, en unas proporciones aproximadas de 1 a 6 en el este y de 1 a 4 en el oeste. Se hablarían por tanto en Iberia las lenguas proto-euskera y proto-bereber, con mayor presencia de esta en el oeste, sobre todo en el noroeste. La abrumadora superioridad poblacional de los antiguos cazadores, por clan paterno recordemos, me hace apostar por la pervivencia del proto-euskera, sobre todo a medida que nos acercamos geográficamente a los Pirineos (y es donde sobrevive hasta la actualidad). Sin embargo, los norteafricanos, también por clan paterno, traían consigo una superioridad cultural: ya eran campesinos sedentarios y no cazadores, es decir, portadores del Neolítico, por rudimentario que fuese. Esto me hace pensar que su lengua proto-bereber prevalecería en aquellas comunidades que pasasen a esta nueva forma de vida, sobre todo en las zonas donde el E1b tiene mayor presencia (hacia el noroeste). Como he explicado antes, no consta diferencia entre estos dos grupos poblacionales respecto de los clanes maternos; helenas, úrsulas y taras volverían a la Península con los E1b, donde se juntarían de nuevo con sus parientes cazadoras.

art

6.500 a.C. Llegan las jasmines desde Siria bordeando la costa mediterránea europea y después difundiéndose a lo largo de la atlántica, enseñando la agricultura. Este es un caso particular de migración, porque va asociado claramente a un clan materno y se le atribuye nada menos que la expansión neolítica a Europa. Aunque ya hemos visto que en 7.000 a.C. se les adelantaron los campesinos líbico-bereber-canarios en Sicilia, Creta, Francia, Iberia e Italia, en aquel caso un clan puramente paterno, todo lo contrario y esto es mi sensación, con un neolítico más rudimentario. Hay muchas posturas a favor de uno u otro origen de la agricultura y el neolítico en Europa, desde el norte de África o desde Próximo Oriente, a menudo agriamente enfrentadas. Mi opinión particular es que ambas son ciertas y se complementan. ¿Qué hablaban las jasmines al llegar a Iberia y el arco atlántico europeo? Hay una respuesta con la que estoy casi seguro de acertar: una lengua de la familia boreal, como el proto-euskera y el proto-bereber que he postulado en el hito anterior que se encontrarían en Iberia. ¿Qué clanes paternos las acompañaron hasta aquí? Ya he apuntado algunas hipótesis: los J2, los I2a y los R1a en ese orden. Muy posiblemente en los Balcanes se toparan con los E1b desembarcados desde Creta, pero algo me dice que no se les unieron en ese punto en su viaje hacia el oeste. Dos candidatos me parecen los más probables por proximidad geográfica y temporal:* el proto-semita y el proto-indoeuropeo. El primero estaba migrando desde el 8.000 al 5.000 a.C. desde el Sudán a Oriente Próximo, yo lo descartaría para las jasmines cuando dejaron Anatolia. El segundo se hablaba en la zona muy próxima del Cáucaso y el Mar Negro desde hacía dos milenios y es típico de los tres clanes paternos mencionados como compañeros de viaje de las jasmines, yo me decantaría por esta hipótesis a falta de otra más plausible, es decir por el proto-indoeuropeo. Nótese que las oleadas propias de indoeuropeos hacia occidente no se consideran hasta dos milenios más tarde, en todo caso y lingüísticamente, sería llover sobre mojado. Otra sensación mía es que la migración de las jasmines fue genuinamente liderada por mujeres, aparte de ser una sociedad matriarcal, también lo eran las de cazadores aborígenes y campesinos norteafricanos que encontraron en Iberia. También es posible que si se les unieron los E1b en Grecia, una migración misteriosamente masculina en apariencia, llegasen a Iberia hablando proto-bereber, lo que también se reforzaría con las comunidades campesinas encontradas allí, pero algo me dice que no fue así. Así que a partir de este momento se tendría en Iberia, sobre la situación señalada en 7.000 a.C. un aporte de jasmines en proporción de 1 a 5 sobre los clanes maternos ya presentes, es decir todos los demás. Una gente que trajo los avances más punteros en agricultura, por tanto la cultura superior del momento y posiblemente la lengua proto-indoeuropea, en todo caso una lengua boreal, en ese momento fácilmente interoperable con las otras dos familias lingüísticas presentes y que pudo permanecer en las comunidades fundadas por ellas e imponerse a poblaciones incorporadas de los dos grupos anteriores. Recuérdese que Jasmine es el segundo clan materno más numeroso (17%) en toda Europa, pero tiene aún más presencia en Iberia (excepto entre los vascos) y norte y oeste de Gran Bretaña.

6.000 a.C. presencia según su propia mitología de los tartesios en el Guadalquivir, en ella se cuenta que su rey fundador, Gárgoris, los sacó de la barbarie (cazadores aborígenes…) y les enseñó la vida sedentaria (campesinos norteafricanos…). Esto para mí encaja fácilmente con la formación del pueblo proto-ibérico que señalo a partir de 7.000 a.C. Está claro que tal avance era liderado por los llegados norteafricanos, por lo que me inclino a pensar que la lengua hablada en la desembocadura del Guadalquivir, se pudiera hablar ya de Tartessos (¿Atlantis…?) o no, sería más bien proto-bereber. Otra posibilidad no descartable es que las jasmines hubieran llegado hasta aquí, imponiendo su superioridad cultural a su vez y por tanto su lengua ¿proto-indoeuropea?

Megalitismo

5.000 a.C. Otro hito importante que refuerza lo que venía sucediendo al menos desde hacía dos milenios, los pueblos megalíticos o antiguos europeos se forman de la unión de los campesinos norteafricanos con los cazadores autóctonos en Iberia, Francia, Italia y las Islas Británicas, conformándose como sociedad matriarcal. La inmigración africana que abandonaba el Sáhara desecado otrora fértil durante los últimos milenios de glaciación, se va concentrando  hacia el oeste del Mediterráneo y extendiéndose hacia el norte siguiendo el arco atlántico, conformando la gran civilización neolítica occidental. Muy posiblemente las jasmines se sumaron y formaron parte de ella. Lo más sencillo es que siguieran hablando lenguas proto-bereber y proto-euskera, con mayor presencia de la primera en las poblaciones con mayor componente genético inmigrante. Dejo abierta la posible presencia temprana que apunté en 6.500 a.C. de lenguas proto-indoeuropeas, de la mano de las jasmines y sus compañeros.

1320235260475

4.000 a.C. Se encuentra el marcador materno U6b1 en Canarias. Como he comentado (U6b) tiene poca presencia y va habitualmente asociado al paterno E1b, pero es un indicador también de la lengua proto-bereber.

Calcolítico

3.000 a.C. Este es un momento de cambios y aportes variados, culturales, genéticos y lingüísticos en Iberia. Hay indicios de que la civilización minoica de Creta visita Iberia en prospección de metal, su aporte genético en este momento sería prácticamente nulo, sin embargo he leído en varias fuentes que se trataba de un pueblo “no indoeuropeo”, emparentando con el proto-ibérico y el egipcio; pienso que ese parentesco era a través del haplogrupo E1b y de la lengua proto-bereber (recuérdese lo ocurrido a partir de 7.000 a.C.). Se produce la expansión bereber desde el Magreb hasta Egipto y muy importante lingüísticamente se comienzan a hacer inscripciones en ELA (Escritura Lineal Atlántica) en lengua proto-bereber y dibujos de círculos concéntricos (que recuerdan el esquema de la metrópoli atlante) en África noroccidental y Canarias. En Iberia y el arco atlántico europeo la cultura megalítica lleva 2.000 años de existencia (los míticos oestrymnios) y da comienzo el Calcolítico (Edad del Cobre). También se realizan inscripciones en ELA, así como dibujos de círculos concéntricos en Iberia, Francia e Islas Británicas, a donde llega un grupo de pescadores cantábricos (R1b), constituyendo su huella genética más común ¿Son estos los firbolgs y fomorianos de la mitología celta? En principio las lenguas habladas serían la evolución del proto-euskera y proto-bereber a partir de la situación dejada en 5.000 a.C. Desde las estepas de este de Europa llegan nómadas pastores pertenecientes a la tercera oleada indoeuropea y se asientan en los valles del Guadalquivir y del Ebro y en los Pirineos (posiblemente también en la Cordillera Cantábrica), lo que se atestigua con la presencia de los haplogrupos I2a y R1a en estas zonas y sobre todo con los restos en la toponimia de la lengua meridional-ibero-pirenaica, esta vez sí, claramente indoeuropea. Tratándose de una sociedad patriarcal de pastores con caballos domesticados hacía más de un milenio y varios siglos de vehículos con ruedas, a buen seguro mantuvieron e impusieron en caso de mezclarse, la lengua que traían, en los valles y montañas que ocuparon.

laberinto_astorga2

2.200 a.C. La cultura del Vaso Campaniforme surge como evolución de la megalítica y se propaga desde Iberia a Europa Central y Occidental. En estos momentos en Iberia se puede deducir de todo lo anterior que se hablan tres familias de lenguas, afroasiática evolucionada del proto-bereber, que yo me atrevería a localizar más en el arco atlántico desde el Estrecho hasta Galicia, la indoeuropea meridional-ibero-pirenaica en las áreas que su propio nombre indica y las que he llamado proto-euskera, herencia de los cazadores paleolíticos en el resto del territorio, principalmente hacia el interior y el norte, en las zonas que han permanecido como más “autóctonas” libres de aportes norteafricanos e indoeuropeos. Pero todo esto es una simplificación y suposición mía intentando deducir la situación más plausible con los datos que conozco. ¿Qué lenguas y qué genética portaba el Vaso Campaniforme desde Iberia a Europa Central? Imposible de saber, los haplogrupos actuales en la zona son similares a los ibéricos, aunque con menor presencia de R1b (mayoritario también allí) y sobre todo de E1b (aunque no despreciable) y bastante superior de I2a y sobre todo R1a. La distribución de clanes maternos para entonces debía de estar ya bastante homogeneizada y estable entre ambas zonas. Las lenguas, independientemente de con qué familia(s) emigró la cultura, lo que está claro es que regresó con la indoeuropea. Este me parece un caso paradigmático de cómo Iberia es a la vez cuna y receptora de pueblos y culturas, como se ha visto ya a lo largo de los milenios.

1508-xm2-ro-258

2.000 a.C. Otro momento crucial y polémico. Micenas en Grecia es centro motor y distribuidor del bronce; estos aqueos posiblemente visitan y colonizan el sur de Iberia en prospección de metal. Hay indicios genéticos (J2), mitológicos, algunos pocos arqueológicos y recientemente epigráficos para afirmar tal cosa. Yo estoy prácticamente seguro de que así fue, aunque la oficialidad actual en el mejor de los casos lo reconoce sólo como hipótesis improbable. La lengua que traían era el griego arcaico o micénico. Al mismo tiempo, surge El Argar en Almería, como primera cultura urbana del occidente mediterráneo. Algunas fuentes apuestan por que su origen hay que buscarlo en el Egeo, con mayores similitudes hacia la cultura material micénica que hacia la autóctona ibérica del momento (Tartessos), la lengua o lenguas que hablarían serían para mí las siguientes en orden de probabilidad: micénico, proto-euskera, meridional-ibero-pirenaica  o proto-bereber. Así que a la situación lingüística en Iberia formulada para el vaso campaniforme dos siglos atrás, habría que sumar la llegada de una cuarta lengua, también indoeuropea al sur peninsular: el griego arcaico o micénico, hablado por las clases dirigentes portadoras del urbanismo de corte egeo. Como vimos para el haplogrupo J2, según la mitología en 1.759 a.C. Hércules refunda Toledo, en 1.720 a.C. reina su nieto Hispan en Iberia y en 1668 a.C. Hércules anciano vuelve a reinar. Si estas reseñas mitológicas hacen referencia a alguna realidad (y las pruebas genéticas tienen por costumbre confirmar el fondo real de los mitos), existía un nuevo reino autoproclamado de toda Iberia, cuya clase dirigente hablaría griego arcaico… Por cierto, se me ocurre una solución genética y lingüística para los tres cuerpos de Gerión que Hércules encontró y derrotó en la desembocadura del Tertis y las tres lenguas que hablaban sus tres cabezas: R1b – proto-euskera, E1b – proto-bereber, I2a – meridional-ibero-pirenaica. Hércules constituiría el aporte J2 – micénico. Tal vez el mito refleje la diversidad étnica y cultural que los visitantes aqueos de principios del 2º milenio a.C. encontraron en el sur de Iberia y a la que eventualmente se impusieron.

tablilla-lineal-b

Bronce inicial

1.550 a.C. Bronce inicial, con foco en Huelva, Portugal y Galicia. A partir de la situación en los anteriores milenios, mi hipótesis es que se hablaban las siguientes lenguas en Iberia: lenguas proto-euskera (zonas más autóctonas del interior y norte), proto-bereber (zona foco del Bronce Incial, es decir, oeste), indoeuropeas (zona meridonal-ibrero-pirenaica) y micénico (también indoeuropea, clases dirigentes de la mitad meridional). Aquí el relato de Platón sobre la Atlántida nos habla de un hito importante, de la Desaparición de la acrópolis atlante bajo el mar  a consecuencia de un terremoto, tras una larga guerra contra aqueos (Cecrópidas de Atenas) y egipcios (Reino Nuevo) ¿Tal vez las colonias fundadas por la estirpe de Hércules, maduraron la forja del bronce durante más de cuatro siglos y tras tomar conciencia indígena como herederos de Gerión y de la antigua tradición megalítica de ciudades fabulosas de anillos concéntricos, se rebelaron e incluso intentaron dominar a la antigua metrópoli (Grecia) y a los viejos parientes (Egipto)?

1508-xm2-ro-89

1.400 a.C. Sigue habiendo o vuelve a haber contactos de El Argar con el Mediterráneo Oriental y en concreto con Micenas. Parece fácil de suponer que se entendiesen en griego arcaico o micénico.

1.300 a.C. Cultura de los Campos de Túmulos de pastores cerealistas en Europa occidental e Iberia, siguiendo la situación tres siglos atrás se puede suponer que en Iberia se hablaran lenguas indoeuropeas, proto-euskera, proto-bereber y micénico (que podríamos empezar a denominar “íbero” de las clases dominantes), en las mismas zonas que en aquel momento. Aparecen las estelas del sudoeste.

 

Bronce final

1.200 a.C. Comienza otro siglo de cambios. Los fenicios llegan al sur de Iberia, su lengua es el fenicio, en principio una lengua semita, es decir de la familia afroasiática, de las habladas en Iberia a estas alturas el proto-bereber pertenecía también a esta familia, con lo que les sería más fácil entenderse con las comunidades del oeste que aún la hablaran. Aunque sospecho que los fenicios y púnicos en general, manejaban el griego (arcaico) como lengua de trabajo y negocios cuando menos (véase el capítulo del haplogrupo J2 más arriba). En concreto sigue habiendo contactos del Mediterráneo oriental (posiblemente incluyendo la nueva Grecia de dorios + aqueos) con El Argar. Bronce final en Iberia, manifestado en las culturas de El Argar, del Bronce Valenciano, del Suroeste y Manchego, todas ellas aristocracias guerreras. Mi impresión es que se mantiene la situación lingüística de los siglos anteriores y que las clases dirigentes de estas culturas sureñas siguen utilizando una variedad del griego arcaico, como lengua de prestigio de los herederos genuinos de la estirpe de Hércules. También es el Bronce final en el resto de Europa occidental y central, desde donde la Cultura de Hallstatt se expande en los distintos grupos celtas, entre ellos los ibéricos. Estos grupos sólo podían expandirse con lenguas indoeuropeas, que yo denominaría proto-celtas. Nótese que cuando menos en parte, estas gentes eran descendientes de la cultura del Vaso Campaniforme llegada desde Iberia un milenio atrás…

1.100 a.C. Apogeo de Tartessos, a la lengua que hablaran me atrevo a llamarla ya “íbero”. Me imagino una situación en que la lengua de la realeza, la aristocracia y de cultura era aquella heredera del micénico, pero que en su área de influencia quedaban restos de proto-euskera, indoeuropea (meridional-ibero-pirenaica), y afroasiática (proto-bereber). En la otra zona que sería fundamental para la cultura ibérica durante la Edad del Hierro, es decir la costa mediterránea al norte del río Segura, pienso que se hablaba fundamentalmente proto-euskera y restos de la meridional-ibero-pirenaica y que empezaba a usarse íbero micénico como lengua de prestigio. Pueblos ya denominados célticos (unión de los Campos de Túmulos y de Urnas, los celtas ibéricos originarios de Europa Central del siglo anterior) penetran definitivamente en Iberia; de ellos no hay duda que se puede afirmar que hablaban una lengua proto-celta. Son guerreros que ocupan la banda aristocrática allí donde se establecen. Se les conoce como cynetes en Extremadura y sur de Portugal, donde construyen castros en altozanos, fronterizos con la potencia tartesia. Mi hipótesis es que en la Iberia interior y atlántica, estos indoeuropeos barren lo que quedara de lenguas afroasiáticas (proto-bereber, aunque posiblemente sí sobreviviesen términos y expresiones) al ponerse a la cabeza de sus habitantes, imponiendo la suya (proto-celta); sobrevive el proto-euskera entre el Ebro, los Pirineos y el Cantábrico, donde sigue dominando el componente aborigen paleolítico. Los elementos indoeuropeos arcaicos (meridional-ibero-pirenaicos) serían fácilmente absorbidos. Todo esto son hipótesis establecidas por interpolación de lo que había antes y lo que se sabe hubo después.

atlas-historico-europa-bronce

1.000 a.C. A partir de aquí se puede hablar ya de la conocida división cultural de Iberia en dos zonas. Los Íberos en la franja costera del sur y del este, valles bajos del Ebro y Guadalquivir; zona de los topónimos en “uli-“e ” ili-“ y de la onomástica euskárica. Están integrados cultural y comercialmente en el mundo mediterráneo. A su vez yo distingo dos zonas, Tartessos, más avanzada culturalmente de manera más temprana y con mayor componente griego arcaico y la Iberia levantina, hacia la que iría desplazándose la vanguardia cultural a lo largo de la Edad del Hierro. Ahora mi hipótesis lingüística para esta área a comienzos del primer milenio a.C., que no creo que nadie haya formulado antes y tampoco creo que nadie esté de acuerdo con ella (todavía…): Estos íberos hablaban dos lenguas, un íbero autóctono, emparentado con el euskera, con mayor presencia en dirección noreste y un íbero emparentado con el griego arcaico, más hacia el suroeste y sobre todo como lengua de prestigio y de las clases dirigentes. Los Celtas habitan el interior, el norte y el oeste de Iberia; su área es la de los topónimos en” –briga” y de los antropónimos típicamente celtas. Estos celtas de Iberia, están integrados culturalmente con los pueblos del arco atlántico europeo y con Europa central. Las lenguas que hablaban eran dialectos celtas arcaicos. Recuérdese que esta división es meramente cultural y lingüística, genéticamente tanto íberos como celtas de Iberia, eran similares a las poblaciones de Irlanda, Gran Bretaña y Francia, con predominio del haplogrupo R1b. Pero estas dos zonas tampoco vivían de espaldas la una a la otra en mi artículo “Iberia en los tiempos míticos”, formulo cómo los valles del Ebro y el Guadalquivir, constituirían bisagras entre ambas.

900 a.C. Pueblos celtas siguen cruzando los Pirineos, estableciéndose al norte del Duero y del Ebro donde al mezclarse con la población que encuentran forman el pueblo conocido como celtíberos. Evidentemente este fue un nuevo aporte lingüístico y cultural que reforzaba la Iberia celta. Los nuevos griegos vuelven a explorar Iberia, seguramente esto reforzó el uso del íbero micénico en la costa mediterránea y en el sur.

 

Hierro

800 a.C. Introducción del hierro en Iberia, fin de la Edad del Bronce. A estas alturas se identifican en el área ibérica las lenguas tartesio (con aparición de su escritura) en Andalucía occidental, sur de Extremadura y Portugal y el íbero en toda la costa mediterránea y bajo Ebro, cruzando incluso los Pirineos; parece ser que se trata de dos variedades de una sola lengua escrita emparentada con el micénico. Mi hipótesis es que también se seguía hablando un íbero emparentado con el euskera, sobre todo entre las poblaciones más autóctonas. En el resto del territorio se hablan lenguas celtas o proto-celtas, indoeuropeas con origen en Europa central en cualquier caso: el  lusitano en el curso medio del Tajo, celtibérico en el Sistema Ibérico y otras lenguas celtas con cierta unidad en la costa cantábrica, las dos mesetas y el alto Ebro.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

700 a.C. Tartessos es famoso entre los griegos y en todo el área mediterránea  florece una cultura avanzada en entendimiento con fenicios y griegos, lo más sencillo es que esto último se diese de la mano de la lengua íbera micénica. Oleadas celtas siguen cruzando los Pirineos, lloviendo sobre mojado en la Iberia interior y atlántica, cultural y lingüísticamente. No obstante estos pueblos declinaban la escritura aún en esta época y seguramente sus clases cultivadas dominarían el íbero micénico, como lengua de prestigio y para relacionarse con el área ibérica, especialmente los pueblos más fronterizos del Ebro, el Sistema Ibérico, la meseta sur y los valles del Tajo y el Guadiana.

ceramicaluchacarnicero1

 

Resumen y conclusiones

Para empezar aclarar o recordar que por regla general, cuanto más antigua es la presencia de un clan, sea materno o paterno, en un territorio, mayor es la proporción de individuos que pertenecen al mismo, es decir que son trazables directamente por línea materna / paterna hasta la / él fundador genético de tal clan. Es simplemente una cuestión de número de generaciones que se han tenido para reproducirse y multiplicarse, probad a echar cuentas… Relacionado con esto, la pertenencia a un clan materno o paterno, no implica que todos los antepasados lo sean, ni siquiera mayoritariamente, sólo la traza que acabo de comentar. Lo más sencillo es que las proporciones de antepasados para un individuo, se aproximen bastante a las estadísticas de pertenencia a clanes en la zona o zonas en que han vivido sus antepasados durante los últimos siglos. Es decir, que un habitante medio de Iberia, aunque los análisis genéticos le identifiquen como Helena y R1b, tendrá una buena proporción de antepasados Jasmines, Úrsulas, E1b, J2, etc.

Recopilando los hitos más significativos de movimientos de población en, hacia y desde Iberia y sus islas: En torno al “Último Máximo Glacial” (18.000 a.C.), las Helenas (surgidas en los Pirineos) y los R1b (hombres de Cromagnon, surgidos en los Alpes), viven principalmente entre el norte de Iberia y el sur de Francia; son cazadores que hablan la lengua boreal y se producen migraciones entre Europa y el norte de África. Son los antepasados respectivamente de la mitad y del 65% de los actuales habitantes de Iberia y sus islas.  Hasta el fin de la glaciación (8.000 a.C.) se han extendido por Iberia junto con las Úrsulas (surgidas en Grecia) y Veldas (surgidas en Cantabria), antepasadas respectivamente del 11% y 5% de la población actual y finaliza su cruce del Estrecho. También están ya presentes las Taras y Katrines, ambas originarias del norte de Italia y antepasadas respectivamente del 10% y 6% de la población actual. Hablan una lengua boreal que podemos denominar proto-euskera y cuyo resto ha perdurado hasta hoy. A partir de aquí se lanzan a repoblar Europa occidental, en particular las Veldas emigran a Laponia. Desde entonces pero sobre todo desde el siguiente milenio (7.000 a.C.), los campesinos E1b irrumpen desde el norte de África en Iberia (especialmente al noroeste), Canarias y la Europa mediterránea, con su lengua proto-bereber, iniciando el neolítico. Son antepasados del 12% aproximadamente de la población actual. Cinco siglos más tarde (6.500 a.C.) las Jasmines (surgidas en Siria) penetran por la costa mediterránea europea trayendo también la agricultura y una lengua boreal, que podría ser proto-indoeuropea. Son las antepasadas de más del 17% de la población actual. De la unión de esos campesinos inmigrantes y los cazadores  autóctonos, surgen los pueblos megalíticos (5.000 a.C.) que hablan lenguas proto-euskera y proto-bereber en una sociedad matriarcal. Dos milenios más tarde (3.000 a.C.) continúan como cultura megalítica y se inicia el Calcolítico en Iberia; llega la tercera oleada indoeuropea de nómadas pastores, formados por  I2a, R1a y Xenias, antepasados respectivamente del 6%, 2% y 6% de la población actual, que dejan los vestigios de la lengua meridional-ibero-pirenaica.

atlas-espana-campaniforme-y-neolitico

La cultura del vaso campaniforme surge en Iberia y se extiende a Europa Central y Occidental (2.200 a.C.), a donde desde dos milenios antes han estado llegando oleadas indoeuropeas. Los aqueos micénicos visitan y posiblemente colonizan el sur de Iberia (2.000 a.C.), son los J2, de los cuales descienden el 8% de habitantes actuales y traen su lengua micénica. Surge El Argar, posiblemente resultado de esta colonización. Ya hay cuatro familias de lenguas en Iberia: micénico (sur), proto-euskera (interior y hacia el noreste), meridional-ibero-pirenaica (zonas que su nombre indica) y proto-bereber (oeste). Bronce inicial (1.550 a.C.), con foco en Huelva, Portugal y Galicia. Le sucede la cultura de los campos de túmulos (1.300 a.C.), la composición genética y lingüística no varía desde siete siglos antes. Bronce final (1.200 a.C.), culturas de El Argar y de los bronces valenciano, manchego y del suroeste. Llegada de los fenicios al sur, también J2 y los celtas ibéricos (R1b fundamentalmente) comienzan a regresar desde Europa central, pero ya hablan una lengua indoeuropea. Un siglo después (1.100 a.C.) es la época del apogeo de Tartessos, a la vez siguen penetrando los pueblos célticos, guerreros que ocupan la banda aristocrática, trayendo sus lenguas proto-celtas, sobre la situación de cuatro familias de lenguas de nueve siglos atrás. Al inicio del primer mileno a.C., ya se puede hablar de la clásica división en íberos, en el sur y costa mediterránea y celtas en el interior, norte y oeste. Aunque genéticamente ambos tienen como clanes mayoritarios a los R1b y Helenas, y ambos están liderados por el estamento guerrero, los primeros son agricultores y artesanos integrados en la cultura mediterránea y los segundos son pastores castreños más integrados en el arco atlántico y con el centro del continente. Los íberos hablan lenguas proto-euskera y micénicas y los celtas dialectos celtas arcaicos.

Un asunto misterioso que quiero volver a comentar antes de terminar, es como el único clan -femenino o  masculino- que no es de origen euroasiático occidental, sino africano es el E1b, el segundo en presencia por línea paterna. Las Jasmines son aún más numerosas, también segundas y son el único clan materno con origen extra europeo, pero sí son euroasiáticas occidentales y tienen una traza sencilla de emparejar con los clanes paternos ibéricos. Sin embargo los E1b no tienen pareja(s) evidente(s) materna(s) en su origen. La única posibilidad es que cruzaron el Estrecho desde el octavo milenio a.C., acompañando de vuelta a las Helenas, Úrsulas, Taras… que antes se hubieran refugiado en el Sáhara fértil y muy posiblemente también a los R1b, por el mismo motivo, aunque estos no podían ser sus parejas. La pregunta es ¿qué fue de sus compañeras en su migración de cinco milenios anteriores, desde Sudán y Egipto hasta el Magreb? Porque no pudieron ser las mencionadas. No hay presencia de clanes maternos africanos en toda Europa anterior al siglo XX. Sólo se me ocurre que o bien aquellos se extinguieron antes de la llegada al Magreb (selección genética, natural…), o bien la migración de los E1b fue puramente masculina en algún momento o cierta combinación de ambas causas. Muy posiblemente me falta algún dato que resuelva el enigma y que tal vez aún no ha sido descubierto / publicado. ¿Vosotros qué pensáis?

Posteriormente a la publicación inicial de este artículo, un buen amigo que sabe mucho más que yo, me ha explicado que la “pareja materna” de los E1b, al menos en el momento de “saltar” a la orilla norte del Mediterráneo, serían las U6 (subgrupo de Úrsula). Mucho antes, cuando los E estaban en Sudán, entorno a 50.000 a.C., coincidieron allí con las L3, M y N (subclados L). “Ellos” se expandieron hacia el noroeste hasta el Magreb y “ellas” hacia el noreste hasta Oriente Próximo, donde se convirtieron en antepasadas de las siete hijas de Eva. Aquí dejo el rompecabezas, de momento.

Otro tema que quería comentar: Mucho se ha especulado sobre el origen de los vascos y de su aislada lengua: Cáucaso, el Atlas, los atlantes, etruscos, hebreosA la vista de este largo artículo y de todos los datos que recopila, analiza e interrelaciona, a mí me queda bastante claro que simplemente se trata de la población de componente más aborigen pirenaico (Helenas + R1b), anterior al fin de la última glaciación, con menor mezcla de componentes posteriores neolíticos, llegados del norte de África o del levante mediterráneo. Su lengua, el euskera sería también herencia indígena de lo que se hablaba en aquellos tiempos, aunque evidentemente ha recibido aportaciones durante muchos milenios.

familia-boreana

Había iniciado este artículo pensando escribir 2-3 páginas como mucho y publicarlo antes de las vacaciones de verano de 2016, llevo 23 páginas y estamos a mediados de octubre… Sé que he repetido muchos conceptos y he dado muchas vueltas a lo mismo, espero que algunas de sus partes os hayan resultado interesantes, haber arrojado un poco de luz sobre la naturaleza de los habitantes de Iberia y sus islas a lo largo de los últimos milenios y también haber planteado interrogantes acertados, de manera imparcial y con el único ánimo de aproximarnos a la realidad.

La mayoría de las imágenes en las dos partes del artículo están disponibles libremente en Internet. Algunas son fotos mías del Museo Arqueológico de Badajoz y del Ídolo de Peña Tú (Asturias). Hay un par de mapas escaneados de John Haywood – “Atlas histórico universal” y J. Vicens Vives – “Atlas de Historia de España”. En todo caso sólo pretenden ser ilustrativas, añadir un poco de color al texto y ayudar a imaginar las personas y el contexto prehistórico, no pretenden corresponderse con exactitud con los párrafos en que van insertadas.

Vuelvo a dejar aquí los enlaces a mis artículos anteriores sobre este tema:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/06/11/mitos-de-la-antigua-iberia/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/05/21/los-primeros-indoeuropeos-e-iberia/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/04/01/emigracion-desde-el-sahara-del-pueblo-protoiberico/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/03/26/los-pueblos-megaliticos-o-antiguos-europeos/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/03/12/la-lengua-meridional-ibero-pirenaica/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/11/09/iberia-en-los-tiempos-miticos-bibliografia-y-teoria/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/01/24/estelas-guerreras-de-la-edad-del-bronce-en-el-arqueologico-de-badajoz/

Posiblemente algunas de las hipótesis planteadas en ellos han quedado ya obsoletas y tal vez este artículo doble se convierta pronto en “central”.

Gracias por querer saber y por vuestro interés. Comentarios siempre bienvenidos.

Repito otras voces
que siento como mías
y se encierran en mi cuerpo
con rumor de mar gruesa

(Héroes del Silencio)

1508-xm2-ro-83

Composición Genética de Iberia al final del Bronce (I) – Clanes

Somos distintos, somos iguales, pero en la calle nadie lo sabe

(Celtas Cortos)

Una situación genética muy similar a la actual

Este artículo (doble) lo había concebido inicialmente como apéndice de mi artículo central sobre Iberia en la Edad del Bronce:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/11/09/iberia-en-los-tiempos-miticos-bibliografia-y-teoria/

Que cuenta ya con casi dos años de antigüedad. Desde entonces he seguido documentándome al respecto y he escrito algunos otros artículos relacionados. Sigo actualizando su apartado de “Bibliografía” y la tabla “Pueblos de Iberia en el tiempo”, pero por lo demás creo que es mejor dejar el cuerpo del artículo como está. De hecho al finalizar el presente doble artículo, pienso que de algún modo ha “superado” al central original. Los lectores diréis si estoy en lo cierto.

En esta ocasión quiero hablar en concreto de la composición genética de Iberia al finalizar la Edad del Bronce, poniéndola en relación con aspectos arqueológicos, lingüísticos, historiográficos y mitológicos, como de costumbre, pues todas las fuentes disponibles ayudan a comprender y tener una visión más completa de la realidad. La mencionada tabla de pueblos, actualizada, la publicaré también aquí y es la que usaré para trazar las conclusiones de este artículo, que en el momento de empezar a escribirlo, aún no tengo del todo claras cuáles serán.

Del mismo modo que empecé a documentarme para escribir mi novela o serie de novelas “Iberia Mítica”, la tabla de pueblos comencé a confeccionarla para un boceto de capítulo, en que un personaje principal narraría (en  tono épico y mítico) la formación de los pueblos de Iberia con epicentro en Tartessos.

Pretendía ser un Tolkien ibérico pero de momento soy más bien un Forrest Gump del estudio de la antigua Iberia, comencé a documentarme y no pude parar…

Por lo visto se ha demostrado que la composición genética de los antiguos pobladores de Iberia prerromana es muy similar a la que se encuentra en la actualidad, lo que sugiere una fuerte continuidad dese entonces. Por España y Portugal pasaron muchos pueblos, pero los que lo hicieron tras las Guerras Púnicas dejaron poca huella genética (o ha quedado enmascarada con otras), parece ser el caso de árabes, visigodos, judíos, romanos y cartagineses. No voy a explicar aquí en detalle por qué, podéis consultarlo en la citada bibliografía. Lo que me interesa es la situación al final de la Edad del Bronce y baste con saber que, aplicando ciertos filtros, es muy similar a la conocida actual.

seven-daughters-of-eve-sin-nombres

Para describir esa composición, me basaré en las dos líneas trazables de ascendencia para cada persona, la materna y la paterna:

  • Línea materna (división en clanes femeninos): Se basa en el seguimiento inverso en el tiempo de mutaciones concretas e inocuas desde el punto de vista evolutivo, en el ADN mitocondrial, que todo el mundo hereda sólo por vía materna. Así se localiza en el espacio y el tiempo a una “madre” para cada clan, que no tiene nada de especial excepto que fue la primera en tener esa marca en su ADN y que todas las personas que la tienen, pueden asegurar que son descendientes comunes de esa mujer, lo que ayuda a hacerse una idea de las distribuciones y movimientos poblacionales en el tiempo. Aunque aparecieron en distintos momentos, separados por miles de años, ninguna de estas líneas maternas identificadas es descendiente a su vez de otra.
  • Línea paterna (haplogrupos del cromosoma Y): Un método similar al materno, pero basados en mutaciones también inocuas en el cromosoma Y, que sólo los hombres heredan de su padre (pues es el cromosoma que determina la masculinidad). Las mujeres pertenecerían al mismo grupo que su padre biológico.

mujeresprehistoria01-jpg_591114082

Existen diferencias en la distribución e historia de ambas líneas. Los clanes maternos se establecen a más largo plazo que los masculinos, también por la tasa de mutación mitocondrial y muestran una distribución mucho más homogénea y repartida en toda Europa. En el caso de los clanes paternos se da mucho más la predominancia concentrada por zonas de uno u otro. Grosso modo, los maternos demuestran que los europeos descienden al 83% de mujeres que ya estaban en Europa en el Paleolítico y que sólo el 17% descienden de un clan materno, posterior a los anteriores en su aparición, que trajo el neolítico desde Siria. Los clanes paternos son más útiles para demostrar los movimientos o no de pueblos prehistóricos más conocidos hasta la edad de los metales y más allá.

Antes de describir los clanes principales en la Iberia de la Edad del Hierro, explicaré brevemente los descartes posteriores y su por qué:

  • Por vía materna: Simplemente no hay clanes maternos existentes en Europa, incluida Iberia, que no sean los 6 paleolíticos aborígenes más el neolítico sirio, por lo que me ceñiré a ellos en el análisis de datos.
  • Haplogrupo J1, judío y árabe: Su presencia actual varía desde el 0% en Cataluña y Aragón al 5-10% en el sur de Portugal y 2,5-5% en resto de Portugal, sur de Andalucía, La Mancha ¡y Cantabria! En todo caso se debe a la diáspora israelí, los ocho siglos de Al-Ándalus y las posteriores deportaciones de judíos y moriscos en la Edad Moderna, por lo que no cuenta para la época de interés.
  • Haplogrupo I1, nórdico o germánico: Actualmente alcanza el 1% fuera de las zonas entorno al País Vasco y al sur del Guadalquivir y se ha de deber al reino visigodo y tal vez a las inmigraciones cristianas durante la reconquista (ambos factores enmascarados también dentro de R1b y R1a). Tampoco cuenta para este estudio por el mismo motivo que el anterior. Al parecer los visigodos llegaron como 100.000 personas, hombres y mujeres, sobre una población hispano-romana de 2 millones (el 5%). Tratándose de un estrato dominante (reyes y nobles), lo que se heredó y volvió a imponer tras la reconquista, el 1% de herencia parece demasiado poco. Mi explicación es que, como en la actual Götaland en Suecia, de la que provenían los godos, el I1 era superior al 40% entre ellos, pero también estaban el R1b, el R1a y otros que reforzaban lo que ya había en la Península.
  • Romanos: Está demostrado que nunca masacraron ni suplantaron a las poblaciones locales conquistadas, desde Iberia hasta el Rin y Britania, pues los clanes maternos quedaban intactos tras la conquista y los paternos eran incorporados a las legiones. En todo caso cualquier inmigración masculina desde la Península Itálica quedaría enmascarada con otros grupos locales: J2 (griego, romano) y R1b (céltico, itálico).
  • Cartagineses: Indistinguibles de fenicios (J2) y norteafricanos (E1b).

Ahora expondré un análisis de los porcentajes poblacionales que figuran en las últimas filas de esta tabla (que como explico en mi artículo central es el fruto de años de recopilación e interrelación de datos de todas las fuentes que aparecen en mi bibliografía y otras como visitas a museos, yacimientos, etc.), siguiendo la trayectoria de cada clan importante en Iberia, materno y después paterno, en ella:

pueblos-de-iberia-mitica

 

Clanes maternos de Iberia

(Haplogrupos mitocondriales).

Se enumeran en orden de porcentajes de pertenencia actuales, empezando por el mayor. La situación al final de la Edad del Bronce para las Baleares era similar al este de Iberia, para las Canarias al noroeste de África, las Azores y Madeira estaban deshabitadas entonces.

daughters

Helena (haplogrupo H)

Aparece en torno a 18.000 a.C. en los Pirineos, cazadoras. 16.000 a.C. Cultura Magdaleniense desde los Pirineos a Europa central. Alrededor de 14.000 a.C. se les identifica con los Elurianos del sur de Francia que llegan incluso a América. 10.000 a.C. alcanzan la actual Inglaterra (junto con haplogrupo R1b) y probablemente el interior de Iberia. 8.000 a.C. pueblos cazadores, repueblan Europa occidental desde el norte de Iberia y el sur de Francia (también junto con haplogrupo R1b). 5.000 a.C. pueblos megalíticos en Iberia, Italia, Francia e Islas Británicas, con una sociedad matriarcal. 3.000 a.C. Calcolítico en Europa occidental. 2.200 a.C. Cultura del vaso. 1.550 a.C. Bronce inicial con foco en Huelva, Portugal y Galicia. 1.300 a.C. Campos de Túmulos en Europa occidental, pastores cerealistas. 1.200 a.C. Bronce final Manchego, del Suroeste, Valenciano, el Argar; Cultura de Hallstatt (haplogrupo R1b) se expande. 1.100 a.C. Cynetes en Extremadura y Sur de Portugal, apogeo de Tartessos, pueblos célticos = campos de túmulos + campos de urnas, penetran en Iberia. 1.000 a.C. celtas en el interior, oeste y norte de Iberia, íberos en la franja costera del sur y del este, valles bajos del Ebro y Guadalquivir. El 47% de la población de Iberia (y de Europa) pertenece al clan de Helena, siendo aún más frecuente entre los vascos.

arturo-asensio-ilustracion-para-la-exposicion-la-mirada-al-paleolitico

Jasmine (haplogrupo J)

Aparece en torno a 8.000 a.C. en la actual Siria, clan de agricultoras, contemporáneo de los sumerios en Mesopotamia. A partir de 6.500 a.C. pasan a través de Anatolia a Europa enseñando la agricultura; siguiendo la costa mediterránea alcanzan Iberia y desde allí, siguiendo la atlántica, Francia y las Islas Británicas; también siguen los ríos de Europa central. 5.000 a.C. pueblos megalíticos en Iberia, Italia, Francia e Islas Británicas; a partir de aquí, sigue el mismo curso que el clan de Helena. Al clan de Jasmine pertenecen el 17% de los europeos y es aún más frecuente en Iberia (excepto entre los vascos donde es inexistente), Cornualles, Gales y Escocia. Es el único clan materno europeo originado fuera de Europa y posterior al Paleolítico.

poblado-en-turquia-contaba-con-casas-adosadas

Úrsula (haplogrupo U)

(Más específicamente U5 y excluyendo su subgrupo K).

43.000 a.C. clan “Úrsula” en Grecia, son usuarias de herramientas de piedra; se diseminan por todo el continente. 20.000 a.C. comienzan las migraciones entre Europa y el norte de África. A partir de 15.000 a.C. está presente en España. A partir de aquí indistinguible del clan de Helena en Iberia. Al clan de Úrsula pertenecen el 11% de europeos y especialmente frecuente en el oeste de Gran Bretaña, es el clan materno más antiguo.

img_0080_3000px

Tara (haplogrupo T)

15.000 a.C. el clan “Tara”, de cazadoras, aparece en la Toscana. 10.000 a.C. llegan a Irlanda (a Iberia es probable que llegasen antes), posiblemente eran de pelo castaño, ojos azules y piel aceitunada. A partir de aquí indistinguible del clan de Helena en Iberia. Son descendientes directos de Tara el 9% de los europeos y con más frecuencia en el Mediterráneo occidental (Iberia), Irlanda y el oeste de Gran Bretaña.

portada-rostro-ava-edad-del-bronce

 

Velda (haplogrupo V)

15.000 a.C. el clan de “Velda” tiene su origen en Cantabria. Conviven con las úrsulas en España y quizá forman parte materna de los Elurianos del sur de Francia. Pueblos cazadores en definitiva. 8.000 a.C. las veldas emigran a Laponia, persiguiendo las condiciones de glaciación en retroceso a las que estaban perfectamente adaptadas. El 5% de los europeos son descendientes directos de Velda, especialmente los lapones; en Iberia alcanza el 15% entre los cántabros y el 10% entre los vascos.

d7aa02d967dd8c528c07597a365b5721

Xenia (haplogrupo X)

23.000 a.C. surge el clan “Xenia” en el Cáucaso, se disemina por toda Europa. 8.000 a.C. Fin de la Glaciación de Würm, indoeuropeos en el Cáucaso y al norte del Mar Negro. 4.500 a.C. Pastores Kurgán (indoeuropeos) en Ucrania. 4.400 a.C. Oleadas de indoeuropeos a Europa occidental, comienzo de la separación subfamilias de lenguas indoeuropeas; domesticación del caballo. 3.000 a.C. 3ª oleada indoeuropea (junto con haplogrupos R1a y/o I2a) al Guadalquivir, Ebro y Pirineos, dejan huella en la lengua meridional-ibero-pirenaica. A partir de aquí indistinguible del clan de Helena y los demás maternos en Iberia. Actualmente el 6% de los europeos son descendientes de Xenia, aunque posiblemente con mayor frecuencia en el norte, desde las estepas de Eurasia a Gran Bretaña. De Xenia derivan también los pueblos túrquicos y está presente en el ADN mitocondrial ibérico antiguo.

fba40cff75f358a0d51a12791d38a898

Katrine (haplogrupo K)

13.000 a.C. clan “Katrine” en el norte de Italia. 8.000 a.C. Clan “Katrine” desde Venecia a los Alpes, pueblos cazadores, junto con haplogrupo R1b. A partir de aquí trayectoria indistinguible de Helena y Tara para Iberia. El 6% de los europeos pertenecen a este clan materno.

0877_keltische_frau_im_3-_jh-_v-_chr

 

Migraciones entre Iberia y norte de África y vuelta, clanes maternos

20.000 a.C. comienzo migraciones entre Europa y el norte de África, a través del Estrecho de Gibraltar. 10.000 a.C. Se funden los glaciares, sube el nivel del Atlántico, del Mediterráneo y del Mar Negro (Diluvio I). 9.000 a.C. Fin de las migraciones entre Europa y norte de África.

Los clanes maternos que han podido emigrar desde Iberia al norte de África hasta este momento (porque ya estaban en Iberia) son: Helena, Úrsula, muy posiblemente Tara aunque por espacio de uno o dos milenios. Xenia y Katrine no, con toda probabilidad y a Jasmine le quedaba un milenio para aparecer en Siria. No en vano, Helena, Úrsula y Tara son los tres más numerosos de los aborígenes paleolíticos europeos.

8.000 a.C. fin de la Glaciación de Würm y comienzo del Neolítico en Oriente Próximo; la cultura Capsiana en el norte de África, (proto-bereber) se difunde desde Marruecos (marcador materno U6b) hacia el noroeste de Iberia. 7.000 a.C. pueblos líbico-bereber-canarios campesinos desde el norte de África (haplogrupos paterno E1b y materno U6a) irrumpen en Sicilia, Creta, Francia, Iberia, Italia y Canarias.

bf7

Lo único que encaja en el rompecabezas (véase mi tabla de pueblos con detenimiento), es que estos pueblos norteafricanos que traen la agricultura a Iberia, tienen como mitad femenina a las helenas, úrsulas y taras, de vuelta a Europa. Hasta este ejercicio de correlación e interpolación que acabo de hacer mi suposición era que lo hicieron mayormente acompañados de las jasmines, pero estas llegaron como muy pronto, medio milenio más tarde y todas las fuentes afirman que lo hicieron siguiendo la ribera norte del Mediterráneo, no la sur. Es posible que me falten datos, o que aún ni siquiera estén disponibles. Veamos más adelante el análisis al respecto de los clanes paternos, pero de momento esta es la conclusión que puedo sacar respecto de los clanes maternos en Iberia. Recordaré que aparte de la neolítica y siria Jasmine, no se ha encontrado ninguna madre de los europeos fuera de Europa, es decir autóctona norteafricana, por lo que necesariamente tenían que ser clanes “de ida y vuelta”, que pasaron unos milenios en el Sáhara fértil mientras gran parte de Europa sufría condiciones de glaciación.

3

Que las jasmines sean el único clan materno surgido a la par que el Neolítico y además coincidentes en el espacio con él, no quiere decir que fueran necesariamente las únicas en propagarlo, aunque sin duda lo hicieron, en persona y descendencia. La tecnología y el Neolítico primeramente consiste en una innovación tecnológica –piedra pulimentada, agricultura, pastoreo- no necesita de grandes migraciones para transmitirse, basta con el boca-oreja o con que unos pocos apóstoles emigren, propagando la palabra. Lo primero que se me ocurre es que así es cómo llegó pronto al Sáhara entonces fértil, a través del movimiento de algunos pocos emigrantes paternos. Lo analizaremos más adelante.

Posteriormente a la publicación inicial de este artículo he investigado un poco más y he comprobado que las Siete Hijas de Eva, gozan de una presencia en el norte de África muy similar a la ibérica y europea occidental en general, en especial Helena y Úrsula (subgrupo U6), lo cual encaja con la hipótesis que apunto más arriba.

Clanes paternos de Iberia

Para todos hay un sitio el concierto va a empezar

(Celtas Cortos)

Al igual que en el caso de los clanes maternos, se enumeran en orden de porcentajes de pertenencia actuales en Iberia (e islas), empezando por el mayor. La situación al final de la Edad del Bronce para las Baleares era similar al este de Iberia, para las Canarias al noroeste de África, las Azores y Madeira estaban deshabitadas entonces.

Haplogrupo R1b – céltico, vasco, itálico, sajón

madlen3

50.000 a.C. antepasados del grupo (euroasiático occidental) en Persia. 25.000 a.C. Aparece en los Alpes (hombres de Cromagnon), sus ancestros llegaron a través de los Balcanes. 17.000 a.C. habría alcanzado Francia al menos, con toda probabilidad sus parejas mayoritarias eran las helenas, posiblemente también muchas úrsulas y puede que ya algunas xenias. 16.000 a.C. Cultura Magdaleniense desde los Pirineos a Europa central, junto con las helenas. 14.000 a.C. son los Elurianos del sur de Francia, junto con las helenas. 13.000 a.C. coincidirían con las katrines en el norte de Italia. 10.000 a.C. alcanzan (el interior de) Iberia y Gran Bretaña junto con las helenas  y muy posiblemente Irlanda junto con las taras. 9.580 a.C. origen de la presencia mitológica de los atlantes entre Iberia y el Atlas, de tener algo de cierto el mito, podría tratarse de los R1b (junto con las úrsulas, helenas, taras…); en todo caso venían produciéndose migraciones entre Iberia y el norte de África desde hacía diez milenios, que cesaron cinco siglos más tarde, es decir, que había presencia humana en la zona, se le dé el nombre que se le dé. 9.000 a.C. fin de las migraciones entre Europa y el norte de África, junto con la desaparición completa de un archipiélago frente al Estrecho; es decir los R1b dejarían de “saltar” de Europa a África en este punto. 8.000 a.C. Fin de la glaciación, son los pueblos cazadores que repueblan Europa occidental desde el norte de la península y el sur de Francia, junto con las helenas y las veldas, que abandonan mayormente su tierra de origen cantábrica. 5.000 a.C. pueblos megalíticos en Iberia, Italia, Francia e Islas Británicas, con una sociedad matriarcal (junto con las helenas y demás clanes maternos). 3.000 a.C. Inicio del Calcolítico, cultura megalítica u oestrymnios en Europa occidental. Motivos con círculos concéntricos en Iberia, Francia e Islas Británicas, a donde llega un grupo de pescadores cantábricos (R1b) constituyendo su huella genética más común. 2.200 a.C. cultura del Vaso Campaniforme se propaga desde Iberia a Europa Central y Occidental. 2.150 a.C. fundación mítica de Toledo (Tubleto) por Túbal, nieto de Noé. 2.000 a.C. El Argar en Almería. 1.550 a.C. Bronce inicial con foco en Huelva, Portugal y Galicia (junto con las helenas y demás clanes maternos de Iberia). Desaparición mítica de la acrópolis Atlante en la boca del estrecho de Gibraltar. 1300 a.C. Cultura de los Campos de Túmulos en Europa occidental y por tanto en Iberia, pastores cerealistas. Aparecen las estelas del sudoeste. 1.200 a.C. Bronce final. Cultura de Hallstatt (céltica) desde Europa central, se expande en celtas alpinos, ibéricos, galos, insulares y en germanos e itálicos, así como siguiendo el Danubio (atención ahora a lo que sucedía 1.000 años antes con el Vaso Campaniforme). En Iberia se dan las culturas del Bronce manchego, del suroeste, valenciano y Argar, de aristocracias guerreras. 1.100 a.C. Cynetes en Extremadura y sur de Portugal, con castros en altozanos. Apogeo de Tartessos. Pueblos célticos penetran en Iberia, los guerreros ocupan la banda aristocrática.

1.000 a.C. Celtas (denominación cultural) en el interior, oeste y norte de Iberia, similares a los de Irlanda, Gran Bretaña y Francia; cultura de castros, trashumancia y élites guerreras. Armas de bronce auténtico atlántico desde Tartessos hasta Portugal. Llegada mítica a Irlanda de los milesios desde Iberia. Íberos (denominación cultural) en la franja costera del sur y del este de Iberia, valles bajos del Ebro y Guadalquivir; cultura de artesanos, agricultores y estamento guerrero en la cúspide. Étnicamente, forman parte de los habitantes originales de Europa occidental, similares a sus vecinos celtas. 900 a.C. celtas e íberos se mezclan al norte del Ebro y del Duero para formar el pueblo de los celtíberos. Actualmente, según regiones, entre al menos el 50% y el 80% de los habitantes de Iberia, pertenecen al haplogrupo o clan paterno R1b, con concentración máxima en los bordes pirenaicos, desde Euskadi a Cataluña, media en el este, centro y Galicia y mínima en el oeste y Andalucía. En todo caso es siempre superior al 50%, como en Francia, Gran Bretaña, Irlanda, Benelux, oeste de Alemania y norte de Italia. En la zona costera de Marruecos suponen algo más del 5%. Estos porcentajes parecen indicar que el grupo, pese a que se extendió por Iberia haciéndose mayoritario e incluso saltó el estrecho (¿refugio durante la glaciación?) siempre continuó siendo más abundante en la zona original pirenaica del magdaleniense y de sus herederos megalíticos de 10.000 años más tarde. También que en un gradiente creciente en sentido norte – sur y este – oeste, hubo mayor mezcla y aporte de otros clanes paternos.

r1b

Haplogrupo E1b – norteafricano, bereber

50.000 a.C. haplogrupo E (africano) en Sudán. 13.000 a.C. Afroasiáticos en África nororiental, pueblos recolectores. 10.000 a.C. Haplogrupo E1b1b en Egipto, comienza a migrar al Magreb. 9.580 a.C. presencia mítica de Atlantes entre Iberia y el Atlas, parece que los E1b1b también podrían ser componentes de este pueblo mítico, junto con los R1b. 8.000 a.C. Cultura Capsiana en el norte de África, se difunde desde Marruecos hacia el noroeste de Iberia. 7.000 a.C. pueblos líbico-bereber-canarios (protoibéricos) campesinos, irrumpen desde el norte de África (Sáhara) en Sicilia, Creta, Francia, Iberia, Italia y Canarias. Tradicionalmente se ha atribuido a estos pueblos la apariencia física de complexión fina, piel morena y cabellos oscuros (hablo de los líbico-bereber-canarios ojo, no de los E1b en concreto), aunque yo no soy muy amigo de estos estereotipos, sirva para quien le interesen esas cuestiones. Estarían emparentados con los egipcios.

1guanches

6.000 a.C. presencia según su propia mitología de los tartesios en el Guadalquivir. 5.285 a.C. origen dinastías faraónicas en Egipto. 5.000 a.C. los antiguos europeos o pueblos megalíticos surgen de la unión de los campesinos norteafricanos con los antiguos cazadores (R1b principalmente, junto con las helenas y demás clanes maternos) en Iberia, Italia, Francia e Islas Británicas. 3.000 a.C. Calcolítico, cultura megalítica en Iberia, Francia e Islas Británicas. Escritura Lineal Atlántica de clara filiación norteafricana, muy semejante a la Líbico-Bereber-Canaria y motivos con círculos concéntricos en el área, África noroccidental y Canarias. Expansión bereber entre el Magreb y Egipto. Invasión mítica de fomorianos y firbolgs en Islas Británicas y norte Francia. A partir de aquí sigue una trayectoria difícilmente distinguible del haplogrupo R1b en Iberia. En la actualidad entre el 0 y el 30% de la población de Iberia pertenece a este haplogrupo. La concentración es la mayor en la mitad occidental entre el 10 y el 30%, alcanzando sus cotas máximas en el interior de Galicia y curiosamente, en algún punto entre Cantabria y Vizcaya; lo que parece corresponderse con la expansión Capsiana y posteriores desde el norte de África. La presencia llega a ser muy superior a la ibérica (más del 50%), en puntos del sur de Italia y sobre todo de los Balcanes (Albania, Peloponeso) y similar en toda Italia y este de Francia, lo que parece dar cuenta de la migración campesina del 6º milenio a.C. En todo el noroeste de África es superior al 50%. En Levante y Andalucía Mediterránea tiene presencia media y es la menor en el interior oriental Baleares y sobre todo en el área Pirenaica y del Valle del Ebro, inferior al 5%, donde domina el R1b. La escasa presencia en el oeste de Francia e Islas Británicas, también inferior al 5%, hace pensar que la expansión de cazadores (R1b) desde el área pirenaica durante el  7º milenio a.C., constituyó la base de los pueblos megalíticos en esas tierras. Es posible que hubiera aportes adicionales a este grupo durante la invasión y siglos de ocupación musulmana de la península, aunque entonces lo lógico es que su presencia fuese más abundante al sur y al este, donde duró más el dominio islámico y no al contrario, como de hecho sucede. Notoria es la menor presencia en la antigua Corona de Aragón, donde la línea de reconquista se mantuvo más al norte durante más siglos que en el lado Castellano, Leonés y Portugués. Mi hipótesis para explicar esto es que las expulsiones y migraciones forzosas de los siglos XV al XVII (de moriscos), por ejemplo, de Granada al noroeste y fuera de los territorios aragoneses favorecerían estos porcentajes.

e1b

Haplogrupo J2 – griego, fenicio

50.000 a.C. haplogrupo J (euroasiático occidental) en Persia. 25.000 a.C. haplogrupo J2 identificado en Anatolia. 6.500 a.C. si no lo habían hecho antes, a partir de esta época pasarían a la Grecia continental e islas, junto con las jasmines, portando la agricultura. Y muy posiblemente seguirían la costa mediterránea y después la atlántica hasta Iberia, Francia y las Islas Británicas, junto con ellas (recuérdese que hablar de las jasmines y de los J2 como pueblos diferentes que migraban juntos es una abstracción para indicar que, el ADN mitocondrial de mamá, portaba mayormente el clan Jasmine, mientras que el haplogrupo Y de papá, lo hacía con el J2, pero evidentemente se trataba de las mismas familias / clanes ya neolíticos compuestos por mujeres y hombres). 3.000 a.C. muy probablemente la civilización minoica de Creta visita Iberia en prospección de metal, donde encuentra una cultura megalítica al inicio del Calcolítico (¿fueron los minoicos los que lo “trajeron” o surgió espontáneo?). Por otro lado recuérdese que cuatro milenios antes, los E1b norteafricanos arriban a Creta al tiempo que lo hacen a Iberia; actualmente J2 es mayoritario en Creta pero E1b es el segundo en presencia, lo que con matices, se da también en el resto de Grecia con proporciones a favor del E1b en la Grecia continental donde en algunas zonas, supera al J2. 2.000 a.C. Micenas en Grecia es motor y distribuidor del bronce; muy posiblemente los micénicos visitan (y colonizan) Iberia, también en prospección de metal. En cuyo caso en los barcos vendrían acompañados en mayor o menor medida de las helenas, jasmines, úrsulas… Lo que tampoco modificaría sensiblemente las proporciones de clanes maternos en Iberia. Los carros de caballos de origen anatolio, se extienden por Europa. El Argar en Almería, aparece como primera cultura urbana del occidente mediterráneo, sus usos tecnológicos y costumbres apuntan a un origen egeo, o en todo caso calcado de visitantes de aquellas tierras.

micenas_guerreros-micenicos

1.759 a.C. refundación mítica de Toledo por Hércules (evidentemente aunque hablemos de mitología, antes hubo de completar sus “trabajos” en Iberia). 1.720 a.C. reinado mítico de Hispan nieto de Hércules. 1668 a.C. Hércules anciano ya reina en Iberia.1550 a.C. Bronce inicial en Iberia con foco en Huelva, Portugal y Galicia; nótese que es cuatro siglos posterior a la llegada micénica. Desaparición mítica de La Atlántida bajo el mar, al final de una guerra contra aqueos y egipcios. Buscando coherencia mitológica de fechas (desde X milenio a.C.) y ubicación (acrópolis frente al estrecho de Gibraltar) y fijándonos sólo en los clanes paternos, los atlantes sólo podían ser los cazadores (R1b) paleolíticos, a los que se suman en los tres siguientes milenios los campesinos (E1b) líbico-bereber-canarios, de lo que da cuenta como propia presencia en el área tras cuatro siglos la mitología tartesia, desde el X milenio a.C. se identifica como pueblos megalíticos en toda Europa occidental, tres milenios más tarde con el Vaso Campaniforme, extendido a Europa central y occidental y poco después ya llegan los micénicos (J2). Los mitos, dicen claramente que los egeos se impusieron a los locales, al principio (Hércules) y al final (Atlántida), la arqueología y recientemente, la epigrafía, dan muestras de que los locales adoptaron tecnología y costumbres de los visitantes y la genética, de que muchos de ellos, se quedaron. Pregunta interesante me parece hasta qué punto la mítica Atlántida, que Platón describe como de primera división entre las civilizaciones, era un imperio fundamentalmente aborigen (R1b + E1b) que se rebeló para echar a los egeos e incluso llegó míticamente a poner en jaque los territorios egeos y egipcios o su mezcla era liderada por descendientes de egeos (J2), que se enfrentaban a la antigua metrópoli (como las colonias británicas de Norteamérica o la América española). Me inclino a pensar que se trataba de lo segundo y que el relato de Platón era básicamente verdadero. Otra pregunta relacionada en qué extensión los nombres Tartessos y Atlantis hacen referencia a lo mismo. Mi opinión es que fundamentalmente se refieren al mismo reino, pero que hubo distintas acrópolis desaparecidas. 1.400 a.C. hay contactos de El Argar con Micenas y el Mediterráneo oriental. 1.230 a.C. Guerra de Troya. 1.200 a.C. los fenicios llegan al sur de Iberia donde encuentran las culturas del Bronce Final. El mediterráneo oriental sigue manteniendo contactos con El Argar. En Grecia la unión de dorios y aqueos da lugar a los griegos míticos. 1.100 a.C. los fenicios recorren Extremadura donde encuentran a los cynetes. Tartessos está en su apogeo. 1.000 a.C. los fenicios fundan Gadir, practican ya una escritura plenamente desarrollada. 969 a.C. Tiro centro de Fenicia es aliada de Israel. 900 a.C. los nuevos griegos vuelven a explorar Iberia. 814 a.C. fundación de Cartago. La aportación de clanes maternos de los fenicios no pudo ser distinta de la anterior egea. Y no hay otro clan materno en Iberia, originado fuera de la Europa paleolítica, que no sea el de las jasmines. Nótese que tradicionalmente se nos ha presentado a griegos y fenicios como adversarios bien diferenciados, indoeuropeos los primeros, semitas los segundos, cuando la evidencia genética es que en ese aspecto son “lo mismo”. En los aspectos lingüístico y religioso-mitológico la diferenciación sí sería sin embargo bastante acertada. No obstante se ha descubierto que, poco antes de salir los fenicios a la luz histórica, coincidiendo con las invasiones en Oriente Próximo de los pueblos del mar (1.250 a.C.), colonos egeos acompañados de gentes del Mediterráneo occidental (¿íberos?) se asientan en Fenicia y se mezclan con los cananeos semitas. Los ejércitos de la futura potencia púnica Cartago empleaban el griego y no el fenicio como lengua de trabajo. Cada cual que saque sus propias conclusiones. En la actualidad, al haplogrupo J2 pertenecen entre el 1 y el 15% de los habitantes de Iberia y sus islas. Alcanzando la mayor proporción en toda la zona costera sur de este a oeste, es decir, en las antiguas zonas de influencia tartésica y argárica y penetrando por el interior hasta todo el curso del Tajo, desde su desembocadura hasta sus fuentes como una cuña. Tiene presencia media en toda la antigua Corona de Aragón y en todo el cuadrante noroeste (como en Francia y sur de Inglaterra) y la mínima en la zona vascónica, cántabra y norte de Castilla. Nótese también que el clan paterno más estrechamente emparentado –genéticamente- con el J2, es el J1 (judío y árabe).

j2

Haplogrupo I2a – dinárico, eslavo del sur

50.000 a.C. haplogrupo I (euroasiático occidental) en Persia. 25.000 a.C. el haplogrupo I2 alcanza los Balcanes. 23.000 a.C. tal vez se disemina hacia el este pero también hacia el oeste junto con las xenias. 9.000 a.C. Protoindoeuropeos en el área desde Europa central a las estepas euroasiáticas. 8.000 a.C. fin de la glaciación, indoeuropeos en el Cáucaso y al norte del Mar Negro. 6.500 a.C. posiblemente también acompañan a las jasmines desde Siria a través de Anatolia a Europa (junto a los J2). 5.500 a.C. la mitad norte actual del Mar Negro queda bajo las aguas (Diluvio II). 5.000 a.C. Agricultores – pastores europeos colonizan las estepas de Eurasia. Pueblos megalíticos en Europa central. 4.500 a.C. Pastores Kurgán o indoeuropeos en Ucrania, sociedad patriarcal. A estos se atribuye tradicionalmente complexión robusta, piel, cabellos y ojos claros (hablo de indoeuropeos ojo, no de los I2a en concreto). Digo lo mismo que para los líbico-bereber-canarios, no me convencen mucho estos estereotipos, pero sé que hay a quien interesan.  4.400 a.C. oleadas de indoeuropeos migran a Europa occidental (acompañados de vuelta o no, de las helenas, jasmines, úrsulas, xenias, katrines) donde se encuentran con los pueblos megalíticos, comienzo de la separación en subfamilias de las lenguas indoeuropeas. Domesticación del caballo. Estos hitos me parecen importantes, pues aquí está el origen remoto de las lenguas habladas mayoritariamente en la actualidad en la Península Ibérica e islas, de la mano de los latinos, que era un pueblo que migró al Lacio desde el bajo Rin y de otras lenguas (célticas y protocélticas) que se hablaron con anterioridad durante siglos. Mi teoría de por qué estos pueblos, con una presencia genética discreta, incluso entre los clanes paternos, llegaron a imponer sus lenguas y conceptos mitológicos a otros con los que se mezclaron (los megalíticos en Europa central y occidental), es porque también traían la sociedad patriarcal. El otro elemento que les proporcionaba superioridad era el caballo, cuya domesticación pienso que fueron estos pueblos quienes la trajeron a Iberia; aunque habría que esperar muchos siglos para su uso con carro y más aún como montura. 3.000 a.C. tercera oleada indoeuropea que llega al Guadalquivir, Ebro y Pirineos, de ella han quedado restos de la lengua meridional-ibero-pirenaica en la toponimia de esas zonas. Encuentran en Iberia a la Cultura Megalítica al inicio del Calcolítico, es decir, del uso de metales ¿quién enseñó a quién?

bd8

2.200 a.C. cultura del Vaso Campaniforme se propaga desde Iberia a Europa Central y Occidental, en ambas zonas estaba ya presente el haplogrupo I2a, aunque R1b fuese mayoritario, sin duda el primero tuvo que ser también parte importante del intercambio. 1.550 a.C. Bronce inicial en Europa central y occidental. 1.300 a.C. Campos de Urnas en Europa central y Campos de Túmulos en Europa occidental, ambas culturas de pastores cerealistas. 1.200 a.C. Bronce final en Europa central y occidental, la Cultura de Hallstatt se expande en los diversos grupos celtas, itálicos y germanos incluyendo a los celtas ibéricos. En mi opinión este es el momento de expansión de las lenguas celtas, que pudo verse reforzada sobre sustratos de las oleadas indoeuropeas previas, como la mencionada meridional-ibero-pirenaica en Iberia. Aunque vistas las concentraciones de haplogrupos en por regiones, poco aporte del I2a debió de haber en este momento a Iberia. 1.100 a.C. desde Ucrania extensión al resto de Europa del uso del caballo como montura, aún sin silla. Por lo demás, a partir de aquí, indistinguible de la trayectoria de R1b en Iberia. Actualmente hasta un 15% de los habitantes de Iberia e islas, pertenecen a este clan paterno, según regiones. La mayor concentración 10-15% es muy coincidente con los límites actuales de la Comunidad de Aragón. La media se da en el resto del área pirenaica, valle del Ebro, Levante y Andalucía ¿os recuerda al nombre de alguna lengua del Calcolítico que se ha mencionado? En el resto es al menos superior al 1%, como en el resto de Europa occidental y norte del Magreb. Es decir, a la altura de principios del siglo X a.C. se trata de un haplogrupo característico de los “íberos” frente a los “celtas” ibéricos. Para encontrar concentraciones similares de este clan paterno hay que irse a los límites de la Europa eslava y curiosamente a la isla de Cerdeña. El otro haplogrupo presente en Iberia e islas más estrechamente emparentado, genéticamente con el I2b, sería el I1 (nórdico).

i2a

Haplogrupo R1a – eslavo, kurgan

50.000 a.C. antepasados del grupo (euroasiático occidental) en Persia. 25.000 a.C. el haplogrupo está presente al norte del Mar Caspio y del Cáucaso, llega bordeando el mar por el este. 10.000 a.C. alcanza el norte del Mar Negro. Durante todos estos milenios compartirían la presencia en la zona con las úrsulas y las xenias. 8.000 a.C. se identificarían como indoeuropeos en el Cáucaso y al norte del Mar Negro. A partir de aquí trayectoria indistinguible del haplogrupo I2a respecto de Iberia (véase el apartado anterior dedicado a dicho clan paterno).

begrav

3.000 a.C. en las estepas del norte de Rusia nómadas pastores. 3ª oleada indoeuropea al Guadalquivir, Ebro y Pirineos. R1a es también un típico clan paterno túrquico-altaico y ha sido detectado predominante en la cultura de constructores de ciudades circulares calcolíticas de Iberia y del Vaso Campaniforme, así como en la cultura de los Campos de Urnas. Actualmente la presencia de este clan paterno en Iberia es moderada aunque apreciable y un tanto misteriosa. Pertenecen a él más de un 2,5% de los habitantes, entre el Duero y la costa Cantábrica en Asturias y Cantabria. También alcanza esta presencia en toda la costa mediterránea desde Málaga hasta la desembocadura del Ebro. La máxima concentración se da en Cantabria y la zona de León limítrofe con Asturias (más del 5%). Fuera de estas zonas su presencia es inexistente. Pienso que estas concentraciones pueden deberse, en el norte, a la expansión de los Campos de Túmulos, desde 1.300 a.C. o de la Cultura de Hallstatt desde 1.200 a.C., es decir, acompañando a los R1b y en Levante a la tercera oleada indoeuropea (meridional-ibero-pirenaica) desde 3.000 a.C., acompañando a los I2a. El haplogrupo presente en Iberia más estrechamente emparentado genéticamente con el R1a, sería lógicamente el R1b (céltico), es decir el mayoritario.

r1a

El misterioso marcador materno U6b – atlante

Nota: Al publicar este artículo por primera vez había considerado erróneamente este marcador como paterno, de ahí su ubicación al final de los “clanes paternos”. Dos buenos amigos me lo advirtieron y lo he corregido, no obstante el análisis sigue pareciéndome pertinente.

Este marcador tiene una presencia testimonial en Iberia y Europa occidental, no obstante es interesante seguir su traza prehistórica, asociada en Iberia al paterno E1b, pues nos puede dar pistas de cómo se llegaron a formar las poblaciones de la zona y en especial del arco atlántico europeo. 28.000 a.C. el marcador U6 presente entre Asia Menor y Oriente Próximo, se extiende al norte de África (en origen euroasiático occidental y no africano como el paterno E1b, mayoritario en la zona). 18.000 a.C. expansión del marcador U6a desde al Magreb hacia el este. 16.000 a.C. marcador U6a1 desde África Oriental de vuelta al Magreb. 8.000 a.C. Cultura Capsiana en el norte de África, se difunde desde Marruecos hacia el noroeste de Iberia.  6.000 a.C. marcador U6b en noroeste de Iberia, Gales e Inglaterra y en Senegal. 4.000 a.C. marcador U6b1 (exclusivamente) en Canarias. Por lo demás y a partir de aquí sería difícilmente distinguible de la trayectoria de los paternos E1b y R1b en el la Iberia atlántica y arco atlántico europeo y tampoco hay información de con qué otros clanes maternos realizó el salto del Estrecho (área que parece ser su epicentro), desde el fin de la glaciación.

u7964-petroglifo-jpg

Gracias por leer hasta aquí, si este ladrillo te ha resultado interesante, te recomiendo que sigas con su segunda parte, donde encontrarás la traza lingüística y las conclusiones ¡comentarios siempre bienvenidos!:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2016/10/08/composicion-genetica-de-iberia-al-final-del-bronce-ii-lenguas/

Los íberos no llegaron desde ninguna parte sencillamente porque siempre estuvieron aquí

(Benjamín Collado Hinarejos)

wp-1455780850668.jpg

Ingeniería de sistemas, jornada segmentada

El increíble hombre menguante
que encontró fuerza en su interior
y una sonrisa en sus labios nació

(La Dama se Esconde)

En estas últimas semanas he tenido un cambio en mi ritmo habitual de trabajo como ingeniero de sistemas – consultor tecnológico.

Antes de proseguir, quiero aclararos que os cuento esto porque tal vez os sea de ayuda en vuestros trabajos.

Sucede que tengo que aprender a marchas forzadas sobre un par de proyectos (sistemas…) fundamentalmente nuevos para mí, para en el plazo de mes y medio comenzar a plasmar conclusiones y dar asistencia técnica sobre ellos a mis clientes.

La tarea inicial consiste en “embutirme” grandes cantidades de documentación al respecto, en español e inglés, entendiendo, sacando notas y puntos fundamentales y empezando a almacenar en mi cabeza su funcionamiento.

Comencé los primeros días estudiándome los “ladrillos” sin anestesia. De modo que cada día, cuando llevaba cuatro horas leyendo y pensando sobre el mismo tema nuevo y “denso”, tenía completamente ofuscada la razón, nublado el entendimiento y no me sentía las neuronas. Las ganas de salir corriendo, aumentaban exponencialmente.

En paralelo hay otro proyecto que llevo hace años, que me gusta, conozco, yo mismo he ido marcando mi ritmo de trabajo y dedicación concreta y actualmente incluso me dedico a gestionar y organizar el trabajo individual que otros hacen para lo que yo he ido planeando. Y como comprenderéis, no me apetece dejarlo de lado.

Ayer en el desayuno, me di cuenta que ya tenía en mi cabeza una nueva forma de trabajar, mucho más atractiva, que en efecto he probado y verificado que es mucho más llevadera y eficiente en los resultados.

Consistía en volver a aplicar una estrategia que usé durante mis años de estudiante de teleco en la universidad. Cuando se aproximaban los exámenes y tenía tiempo durante días, semanas para estudiar (fundamentalmente en verano), me organizaba su estudio por jornadas partidas, en lugar de estudiar la misma asignatura sin parar durante días seguidos, las segmentaba e intercalaba, alternando dos o tres durante la misma semana, cuatro horas una, las cuatro siguientes otra, al día siguiente tal vez cambiaba, dependiendo de las fechas de los exámenes y el “volumen” de cada asignatura claro. El resultado era mayor cantidad de asignaturas acometibles (y aprobadas) para un menor agotamiento.

Pues eso mismo he hecho para organizar mi jornada laboral, aunque los segmentos son incluso más pequeños que los de estudiante, de modo que divido la jornada en tres:

  1. Comienzo con el nuevo proyecto que más tarde he acometido, a primera hora, cuando yo estoy más fresco.
  2. Antes de que pueda hartarme de él, paso al otro nuevo proyecto, que ya había empezado a estudiar antes, en medio de él hago la merienda mañanera sobre mi mesa.
  3. Cuando ya empiezo a estar realmente agotado, paso a ese proyecto que os he comentado que realmente me gusta y dominio, con lo que en ese último tercio de energías más flojas, me dedico a lo que me es más llevadero, como una especie de “premio”.

De este modo, creo que realmente despliego mucha más cantidad de trabajo efectivo, que incluso si alternase cada día un solo proyecto (idea que pensé en un principio pero que deseché). No llego a agotarme del todo de uno de los tres temas, absorbo los nuevos cuando estoy con más energías y no dejo de lado durante semanas el que más me gusta.

wp-1455780668521.jpg

Evidentemente este modo de organizarse no puede aplicarse en todos los trabajos ni siquiera en el mío, en momentos de “tormenta de eventos” o “trabajo en modo interrupción continua”, o cuando hay reuniones, etc. Pero en la mayoría de mi tiempo laboral sí puedo seguir esta pauta.

Algo lateral que no os he mencionado, por lo visto los hombres (género) pensamos en “cajas”, es decir, en este caso, cada uno de los tres proyectos sería una caja, que abro y cierro para cada tercio de mi jornada. Pues bien, yo me ajusto bastante a esa metáfora, con la salvedad que mantengo al menos una caja paralela abierta permanentemente desde que tengo uso de razón, es la caja de la música. Siempre que hago algo solo (andar, leer, escribir, estudiar, trabajar, correr…) lo hago con música puesta si me es posible y si no, mi caja de la música, ya se encarga de “pinchar” por sí misma. A mí por lo menos es algo que me ayuda a:

  1. Estar mucho más cómodo en cualquier situación y
  2. Concentrarme en la otra “caja” que tengo abierta

Sé que a otras personas les pasa como a mí, tal vez seáis una de ellas.

En todo caso, conviene crearse en el puesto de trabajo el ambiente más agradable posible. En mi caso, aparte de la música, tengo mis infusiones y cafés casi continuos y algunas fotos personales y figuras en la pared y en el salvapantallas del ordenador, que me conectan continuamente con mi familia, amigos y con todo aquello que merece la pena en la vida.

Seguro que vosotros podréis también crearos un ambiente “hogareño” de estos u otros modos.

Al acabar la jornada, salgo, efectivamente cansado por la actividad intelectual desarrollada, pero satisfecho de haber avanzado y no hastiado de lo que estoy haciendo.

Espero que mi experiencia pueda ayudar a algunos de vosotros.

Gracias por leer.

Entregan urnas electronicas. foto La Jornada Jalisco.

Pues casi que se está mejor sin gobierno

Sí, sin una delegación en la toma decisiones haciendo (su) política y sin una oposición haciendo crítica destructiva continua.

Vista la actual situación (febrero de 2016) en que ningún partido o coalición de ellos puede ni quiere formar gobierno en España, porque para eso habría que llegar al consenso, sí ese palabro tan raro que debe de venir de alguna lengua escandinava o centro europea… Porque en Celtiberia, la costumbre desde que hay anales es vengarse de la mitad enemiga derrotada, cada vez que el péndulo de la historia otorga el poder a una de ellas, de manera más o menos incruenta. Lo crucial no es tanto favorecer a la mitad que te apoya, sino chinchar a la otra.

Pero me estoy desviando de lo que quería comentar. Visto lo visto con un gobierno en funciones, con presupuestos aprobados antes del caos (lo que en mi humilde opinión fue un acierto), que sólo puede dedicarse administrar y no a lanzar contramedidas desviando la atención de las dos Españas y polarizándolas, mientras todos los partidos se dedican a robarnos, (ejemplo: casos Bankia / Évola…), estoy llegando a la conclusión de que todo marcha mejor así para el común de los ciudadanos, sin gobiernos políticos.

Pienso que los recursos se utilizarían mucho más eficientemente para el bien común (no de los políticos, claro) y con decisiones mucho más consensuadas y favorables a la mayoría con una sencilla estructura presidida por el Rey (con las mismas atribuciones que tiene ahora mismo) y un consejo de ministros, secretarios y directores generales, funcionarios por oposición muy dura, según carreras determinadas para según qué puesto (el ministro de economía debería ser un economista o tener un MBA, el de sanidad un médico / farmacéutico, el de industria un ingeniero, el de educación un profesor / pedagogo…) y que estos puestos estuvieran muy muy bien pagados y con rotación cada pocos años.

Por encima de ese cuerpo administrador ejecutivo, habría otro de vital importancia: el de intervención del estado. También por estricta oposición y mejor pagado aún que el anterior. Supervisarían con lupa cada céntimo invertido por el anterior, de nuestros impuestos, vigilando que nada acabase en los bolsillos de los gestores, ni que estos pudieran favorecer a sus familiares y amigos y también que no se gastase según los caprichos de estos.

diapo04

¿Que no habría cabida para cierta inclinación política? Por supuesto que sí, vía referéndum. Cada 6 meses se convocaría de manera informática una lista de preguntas a los ciudadanos muy sencillas, para contestar “Sí”, “No” u “opción A” / “opción B” a lo sumo. Las preguntas por un lado las prepararía un cuerpo de legisladores del estado (también muy bien pagado, por oposición, licenciados en derecho…) junto con otras que espontáneamente propusieran los ciudadanos en una web, supuesto que lograsen un número mínimo de apoyos (100.000…). Para los yayos, se seguiría votando en colegios donde este cuerpo de legisladores se encargaría de recoger los votos de estas personas alérgicas a las tecnologías. Lo mismo para recoger sus propuestas y apoyos a referéndum. Los medios técnicos para realizar esto existen en la actualidad, creedme, pero a los políticos no les gustan porque supondrían la democracia real.

Ya sé lo que me dirán algunos: Que la población española es inculta y carece de la formación suficiente para dejarla tomar directamente las decisiones. Pues, aunque mis compatriotas suelen tener aficiones alejadas de las mías y suelen votar mayoritariamente diferente de mí, yo siento un respeto tremendo por cada uno de ellos y aceptaría sus decisiones emanadas así, libre,  directa y democráticamente, mucho antes que aquellas a las que nos conducen los políticos de oficio. Esto es democracia ¿no? La mitad más uno decide. Estoy seguro que en menos de un año, todos le cogeríamos el tranquillo a los efectos de decisiones tomadas a la ligera y votaríamos, pues como votamos en una comunidad de vecinos: con cabeza. Seis meses dan para corregir mucho mejor que cuatro años ¿no…? Con la ventaja añadida de que no se necesita echar a nadie.

También sé que mucha gente prefiere que otros tomen las decisiones por ellos (porque no se valoran a sí mismos) y después quejarse en la barra de un bar o en el sofá de casa, pues no hay problema, votar nunca sería obligatorio, ya lo haríamos los demás por ellos y podrían seguir disfrutando poniéndonos verdes a los que sí votamos…

Esta estructura nacional, la repetiría en los niveles autonómico y municipal y en las grandes ciudades hasta el distrito (barrio). Otros niveles (provincial, comarcal…) podrían desplegarse donde fuera lo mejor para una administración más cercana, siempre sin repetir competencias, de lo que ya se encargue un nivel, que no se encargue el inmediato superior.

Ya sé que no puede hacerse y que estoy loco o soy muy naif, pero seguro que a algunos os gustaría esta configuración (constitución…).

Salud, democracia y cooperativismo.