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De buses y reinonas

Los esqueletos no tienen pilila y nunca la tendrán. Aunque si alguno decide ponerse una de madera porque eso le realiza por mí estupendo.

No estoy ni a favor ni en contra de transexuales, bisexuales, homosexuales, (incluso heterosexuales), como no lo estoy de los pelirrojos, los vegetarianos, los musulmanes, los ateos, los socialistas o los conservadores, aunque no soy uno de ellos.

¿Por qué? Porque pienso que la orientación y preferencia sexual en la vida e incluso también el género que se siente y se quiere ser (no necesariamente lo mismo que lo anterior) son una cuestión personal de cada cual y no una cuestión moral. Y además estoy convencido de que nadie elige esas preferencias, se nace con ellas o tal vez se adquieren de forma involuntaria a muy temprana edad y por motivos estrictamente bioquímicos, como no es posible elegir razonadamente creer o no creer. Y aunque fueran cuestión de elección, para mí seguirían siendo perfectamente cuestión personal respetable. Lo que hagan uno o dos adultos de forma voluntaria, consentida y sin hacer daño a nadie más, no es asunto mío.

Dicho lo cual, el que ciertos “colectivos” según ellos defensores de los citados al principio insistan en insultar y ridiculizar de forma muy desagradable a los entes metafísicos en los que creo y a los que tengo un inmenso cariño, no contribuye a mi simpatía y solidaridad con ellos. (Por cierto, si son tan divertidos y valientes, les recuerdo que en los países musulmanes se ahorca y cosas peores a la gente simplemente por ser homosexual, pero con estos muestran un riguroso respeto…). Así que podrán esperarse que cuando entran en conflicto con otros tan talibanes como ellos, pero del signo contrario, yo me ponga de perfil, que no firme sus peticiones de apoyo, no acuda a sus espectáculos o no elija como destino turístico, los lugares donde además la administración apoya manifiestamente el insulto a los colectivos en que sí puedo estar englobado. Cuando yo busco el apoyo y la comprensión de alguien, lo último que se me ocurre es tocarle las narices, pero allá ellos. Seguirán contando con mi tolerancia y respeto a sus peculiaridades, no así a sus insultos.

Ellos y los radicales de signo contrario se afanan últimamente en decirnos al 99,99% restante qué es lo que está bien y lo que está mal, cuál debería ser la moral oficial del Estado (ese monstruo contra el que desde ya prevengo a mis hijos), con espectáculos más o menos folclóricos que incluyen reinonas y autobuses. Y sobre todo intentan ayudarnos a educar en valores a nuestros hijos. Les estoy muy agradecido por el apoyo ofrecido, pero les invito se sirvan ir a adoctrinar a su sant@ madre / padre (no sé si se me capta el tono de lo que realmente quiero decirles), a ambos, quede clarito, los de un extremo y el otro. De la educación en valores de nuestros hijos ya nos ocupamos mi mujer y yo, en sintonía con nuestra familia y con el colegio afín en los mismos que hemos elegido para ellos.

Esos valores, por si interesa a alguien, no son otros que los cristianos basados en la máxima “amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo (pero a ti mismo también porque si no ¿cómo vas a amar a alguien?”, combinados con los liberales internacionalistas de “libertad, igualdad, fraternidad”, perfectamente compatibles con lo anterior. Y a partir de ahí puedo construir todo el detalle de la escala. También son compatibles con la declaración de los Derechos Humanos y la Constitución Española y estas normas además recogen mi derecho (y deber) a educar a mis hijos en ellos. No necesito ni acepto otros guías espirituales y menos si son de los extremos políticos (los que no lo somos rara vez tenemos la intención de forzar a los demás a nuestras ideas / creencias, a lo sumo pedimos tolerancia y respeto).

En realidad ese inmenso conflicto sólo existe en las noticias y está orquestado por estos grupúsculos que no sé muy bien a quién sirven, aunque sospecho se trata de contramedidas para alejar nuestra atención de las cosas de comer, mientras los políticos de uno u otro signo se dedican a robarnos o cuando menos a no ocuparse de lo que de verdad tienen que ocuparse. Por si alguien tiene interés, desarrollé esta idea en mi anterior artículo https://jocilesferrer.wordpress.com/2016/01/07/de-reyes-y-reinas-majos/

El 99,99% de la gente que conozco es “buena” y tiene todo tipo de creencias o ausencia de ellas, ideas políticas y sentimientos nacionales y por supuesto orientaciones e identidades sexuales y sólo quiere vivir en paz y en libertad, preocupada por llegar a fin de mes, sacar adelante su empresa, encontrar un trabajo, tener buena salud o poder costear la educación de sus hijos. Conozco homosexuales ateos y “de derechas”, homosexuales católicos, parejas “tradicionales” de heteros muy de izquierdas, gente que lleva su hijo a colegio católico y pide que le excluyan de religión porque no creen, a colegio público donde sí dan religión (católica), todo ello sin problemas de compatibilidad. Así que por favor, dejen de tratar de meternos a todos (por lo menos a mí) en colectivos compactos macetas-mix a los que enfrentar y adoctrinar fácilmente.

También relacionado con esto: https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/11/20/division/

En resumen: señores de los buses y sus enemigos acérrimos: dejadnos en paz al 99,99% restante, vivid y dejad vivir. Gracias.

Hace tiempo que llegué a la conclusión de que la participación en política real no servía para solucionar los problemas de mis vecinos y conciudadanos, ni para mejorar las condiciones de vida y por tanto, me fui desvinculando de ella y perdí el interés. Tampoco confío en el sistema judicial, por (mala) experiencia propia. No obstante como teoría humanista, siempre me ha interesado. Si este artículo os ha gustado, os recomiendo echar un vistazo a mis otros artículos sobre el tema, donde también notareis mi propia evolución en unos años, aquí los enlazo:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2017/05/24/quien-ocupara-el-espacio-socialdemocrata-o-centro-izquierda-espanol/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2016/02/02/pues-casi-que-se-esta-mejor-sin-gobierno/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2016/01/07/de-reyes-y-reinas-majos/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/07/20/auto-encuesta-politica-cualitativa/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/07/13/sugerencias-al-ayuntamiento-de-madrid-julio-2015/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2015/01/27/propuestas-programa-autonomicas-y-municipales/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/12/16/requisitos-de-un-votante-liberal-espanol/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/11/20/division/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/10/21/estado-de-indefension/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/10/07/propuesta-para-erradicar-la-corrupcion/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/06/11/necesidad-de-definicion-ideologica-en-el-pp-propuesta-a-los-dirigentes/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/02/18/programa-electoral-pp-elecciones-europeas-2014-boceto-propuesta/

https://jocilesferrer.wordpress.com/2013/12/31/en-defensa-de-dos-vidas/

Gracias.

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(Auto) Encuesta política cualitativa

Más vale estar en paz que tener razón. Elsa Barber Medina, Psicóloga.

Esto es un mero ejercicio de política ficción – análisis – diversión, para la reflexión y el debate.

Si hago un resumen más bien cualitativo, de mis conocidos votantes en España, obtengo los siguientes cuatro perfiles básicos de preferencias según circunstancias:

  • Vivienda de alquiler, uno o menos niños, empleo más bien precario (y tendencia más femenina): Podemos
  • Hipoteca, dos o más niños, empleo más bien estable (y tendencia más masculina): Ciudadanos
  • Algunos con aspectos intermedios de los dos perfiles anteriores: PSOE
  • Jubilados que se han esforzado y ahorrado toda su vida: PP

Por supuesto que se trata de una simplificación muy burda y personal, extraída de mis familiares, amigos y conocidos, pero tal vez ilustre una parte de la sociedad española actual.

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Según eso, unos porcentajes de votos en elecciones generales plausibles (siempre referidos al censo de  mi entorno) podrían ser:

  • Ciudadanos: 35%
  • Podemos: 25%
  • PP: 15%
  • PSOE: 10%
  • Otros: 10%
  • Abstención: 5%

De aquí se extrae que mi entorno está bastante sesgado a la derecha, fuertemente hacia la unidad de España, pero aún más hacia el cambio o al menos hacia el fin del bipartidismo. A PSOE y a Otros, les he concedido un poco más de lo que realmente me manifiesta la gente que conozco y a la abstención quizá menos, porque he observado que su mención ha descendido drásticamente, por la izquierda desde la irrupción de Podemos y por la derecha desde la de Ciudadanos.

Mi entorno es votante en Madrid, Extremadura, Andalucía, Asturias, Aragón… más o menos por ese orden, pero también en Cataluña (muchos), Euskadi o Galicia. Conozco algunas personas votantes del separatismo, pero no muchas la verdad, así que esos partidos no tienen presencia significativa en “mi encuesta”; estarían englobados en Otros, junto con UPyD, Vox, IU…

Mis conocidos son mayoritariamente gente con niveles e inquietudes culturales más bien altos, aunque no necesariamente “titulados” y que tienen una posición no desahogada, pero tampoco de pobreza, gente que se esfuerza para estar lo mejor posible, no esperando mucho del gobierno.

Sé de sobra que mi extracto se aleja mucho de las encuestas reales y actuales para España, en términos absolutos, pero sí puede estar ilustrando una tendencia, una primera derivada hacia el futuro.

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Siempre he observado una ligera inclinación estadística femenina hacia el colectivismo (“izquierda” económica, socialismo) y masculina hacia el individualismo familiar (“derecha” y liberalismo económicos). Tal vez se deba a una natural generosidad “yin”, que pretende intentar hacer entre todos las cosas con cabeza y por tanto poner los medios a disposición del común, con toda la buena intención del mundo. Y por otro lado, a la correspondiente actitud defensiva “yan” de su tribu inmediata, que desconfía del poder / estado (formado por hombres en su mayoría por cierto), pues su experiencia es que aprovechan esa riqueza delegada en beneficio propio. A este respecto no hay mucho que puedan hacer los partidos, excepto pedagogía en uno u otro sentido. No entro aquí a cuál es mejor o peor, posiblemente lo sea un término medio, como en el 99% de los casos.

Si mis círculos fueran representativos de la mayoría de votantes españoles, el resultado podría ser un gobierno de coalición Ciudadanos – Podemos, lo que ya sé que me vais a decir que es una quimera. No lo sería si sus dirigentes fueran gente tolerante, constructiva y realmente bienintencionada, como mis conocidos. Lo que, independientemente de mi posicionamiento particular, pienso sería sanísimo para esta democracia balbuceante que tenemos. Fundamentalmente porque ese balance de fuerzas obligaría al consenso en todos los asuntos importantes, tanto mejor si además invitasen a él a todos los partidos con representación, conduciendo a decisiones favorables a una mayoría de la población y no basadas en deseos de revancha, como nos han tenido acostumbrados los dos grandes partidos en el poder, al menos desde el año 2000. Esto tendría el gran valor añadido, de que se acabarían los bandazos en los asuntos importantes cada vez que cambia el gobierno: Educación, sanidad, política exterior, justicia, cohesión territorial… Como sucede en las democracias serias. Pero ya sé que es imposible.

Mi sensación es que las discusiones más agrias entre los dos grandes partidos y ahora también están entrando a ellas los emergentes al hacerse con cuotas de poder, lidiadas en los medios de comunicación y redes sociales, son en realidad “contramedidas”, enfocadas en asuntos que no son los más importantes para los ciudadanos y contribuyentes, pero que producen enorme acritud “futbolística”. De este modo pretenden distraernos de su ineptitud e irresponsabilidad a la hora de solucionar lo crucial y sobre todo de alcanzar consensos entre ellos, de modo que no les castiguemos con la abstención, con lo que todos ellos ganan al polarizar a sus “hinchas”. Es mi opinión, pero es que yo soy muy mal fan, excepto de mi familia y de mí mismo.

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Quien aún no conozca mis preferencias particulares y le interesen puede deducirlas fácilmente de:

https://jocilesferrer.wordpress.com/2014/12/16/requisitos-de-un-votante-liberal-espanol/.

https://jocilesferrer.wordpress.com/about/.

No obstante todo lo anterior, yo me atrevería a dar las siguientes recomendaciones al “cuatripartito” español:

  • Ciudadanos: Explicad a aquella gente que lo está pasando mal y que está dispuesta a esforzarse para salir adelante, de qué manera con vuestras políticas lo harán mucho antes y con mayor seguridad (empleo, servicios sociales, honradez, igualdad de oportunidades…)
  • Podemos: Explicad a aquellos que están logrando salir adelante con mucho esfuerzo y austeridad en el hogar, cómo el “fin de los recortes” y “el cambio”, no cargarán aún más sus doloridas espaldas, sino más bien lo contrario. Pista: El “pagarán los ricos” les pone más en guardia que otra cosa, los ricos de verdad siempre acaban con el viento a su favor…
  • PP: Fijaos en por qué los votantes naturales de vuestras políticas se pasan a Ciudadanos, pues no sólo de jubilados conservadores “temerosos de Dios”, vive la fuerza más votada, no por mucho tiempo. Pista: Exigencias de Ciudadanos en las CCAA para apoyar a un gobierno del PP.
  • PSOE: Definid muy claramente vuestra posición, que sin duda estará en algún lugar entre Podemos y Ciudadanos y también entre separatistas y españoles; tendréis que perder una parte, para ganar otra mayor. El votante siempre prefiere el original y el más fuerte a la copia y la comparsa.

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Todas estas disquisiciones se me han ido ocurriendo a lo largo de conversaciones privadas con un buen amigo que no opina como yo en política.

¿Qué opináis? No me refiero a qué opción preferís, aunque me lo podéis contar si queréis, sino a cómo percibís estos repartos y posiciones en vuestro entorno, seguro que muy diferentes a los míos. Sobre todo me gustaría conocer vuestra opinión en cuanto al consenso y el fin del bipartidismo, si os parece conveniente esa nueva manera de gobernar en España o pensáis que es mejor que la coalición que salga de la voluntad de la mitad más uno, siga imponiendo su revancha pendular sobre la mitad menos uno.

Las figuras están libremente disponibles en internet. Los valores en las encuestas son los más actuales que encontrado, pero no expresan en modo alguno mis preferencias ni tampoco mis estimaciones y si así fuera, sería una mera coincidencia; la idea era sólo ilustrar y dar un poco de colorido al artículo.

Gracias por debatir (discutir dos o más personas sobre uno o varios temas exponiendo sus ideas y defendiendo sus opiniones e intereses).